LA SOBERANIA DIVINA Y LA RESPONSABILIDAD HUMANA

     Cuando afirmamos que Dios es soberano, significa con ello que El está al control del universo, y que puede hacer como le place. Al decir esto, sin embargo, sabemos que, por cuanto El es Dios, nunca hará nada malo, injusto o torcido. Por ello, decir que Dios es soberano significa sencillamente dejar que Dios sea Dios. No deberíamos temer a esa verdad ni excusarnos por ella. Es una verdad gloriosa y debería conducirnos a la adoración.

     En su soberanía, Dios ha decidido escoger a ciertas personas para que le pertenezcan. Pero la misma Biblia que enseña la elección soberana de Dios enseña tambien la responsabilidad humana. Aunque es cierto que Dios escoge a personas a la salvación, tambien es cierto que ellos deben escoger ser salvos por una acción especial de la voluntad. La faceta divina de la salvación se da en estas palabras: "Todo lo que Padre me da, vendrá a mi"; y la faceta humana se ve en estas palabras: "Y el que a mi viene, de ningún modo lo echaré fuera" (Jn.6:37).

     Como creyentes, nos regocijamos de que Dios nos escogió en Cristo antes de la fundación del mundo (Ef.1:4). Pero creemos con la misma certeza que todo el que quiere puede tomar gratuitamente del agua de la vida (Ap.22:17). D.L. Moody ilustró así estas dos verdades: "Cuando llegamos a la puerta de la salvación, vemos arriba la invitación <<Todo el que quiere puede entrar>>. Cuando traspasamos la puerta, miramos atrás, y vemos las palabras <<Escogidos según la presciencia de Dios>> sobre la puerta.Asi, la verdad de la responsabilidad humana se enfrenta a las personas al acudir a la puerta de la salvación. La verdad de la elección soberana es una verdad de familia para los que ya han entrado.

     ¿Como puede Dios escoger a personas para que le pertenezcan y a la vez hacer una oferta genuina de salvación a todos en todo lugar? ¿Como podemos reconciliar estas dos verdades? La realidad es que no podemos. Para la mente humana, estan en conflicto. Pero la Biblia enseña ambas doctrinas, y por ellos debemos de creerlas, satisfechos con saber que la dificultad reside en nuestras mentes, no en la de Dios. Estas verdades gemelas son como dos lineas paralelas que se encuenran sólo en el infinito.

     Algunos han intentado conciliar la elección soberana y la responsabilidad humana diciendo que Dios conoció anticipadamente los que confiarían en el Salvador y que estos son los que El escogió para ser salvos. Esto lo basan en Romanos 8:29 "A los que de antemano conoció, también los predestinó", y en 1Pedro1:2 "elegidos según la presciencia de Dios Padre". Pero con esto se pasa por alto que la presciencia de Dios es determinante. No se trata solo de que sepa por adelantado quienes confiarían en el Salvador, sino que predetermina el resusltado atrayendo a ciertas personas a sí mismo.

Nota de este escritor:

     ¿Como puede Dios escoger a alguien a la salvación y predestinarlo, sin que Dios tenga un lugar final a donde la persona que ha sido escogido y predestinada tenga que llegar o ser llevada? ¿no es eso lo que la palabra "pre-destino" o sea "destinarla de antemano a un lugar final" significa? ¿de que sirve de que Dios escoja a alguien para ser salvo, y no hay una lugar final al que tenga que ser llevado? Creo que no se puede hablar de "predestino" si la persona escogida no tiene lugar donde llegar una vez que ha sido escogida.

     Aunque Dios escoge a algunos para ser salvos, nunca escoge a nadie para ser condenado. En otras palabras, aunque la Biblia enseña elección, nunca enseña la reprobación divina. Pero alguien puede objetar: "Si Dios escoge a algunos para bendición, entonces necesariamente escoge a otros para destrucción". ¡Pero no es cierto! Toda la raza quedó abocada a la condenación por su propio pecado, y no por ningún decreto arbitrario de Dios "por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores" (Ro.5:19), por tanto "estamos bajo condenación sin Cristo" (Ro.8:1).

     Si Dios dejase que todos fueran al infierno, y como "Dios soberano y absoluto " esta en todo su derecho pues no esta oblidado a hacer lo contrario, pues la "paga del pecado es muerte"  (Ro. 3:23), cada uno de nosotros estaríamos recibiendo lo que nos merecemos. La cuestión es: "¿Tiene derecho el Señor soberano de descender y seleccionar a un grupo de personas que ya estan condenadas por causa del pecado (el cual por causa de ello se merece castigo de un Dios eternamente Santo) para que sean la esposa de su Hijo?" La respuesta, naturalmente, es que tiene todo derecho como Dios soberano que es sobre toda criatura. Por tanto, todo se reduce a esto: "si alguien se pierde, se debe a su propio pecado y por ende a su propia rebelión", mas si alguien se salva, es "debido a la soberana gracia electiva de Dios".

     Para el que es salvo, el tema de la elección soberana de Dios debería ser causa de una maravila incesante. El creyente mira a su alrededor y contempla a gente con mejores caracterres, mejores personalidades y disposiciones que él mismo, y se pregunta: ¿Por qué el Señor me escogió a mí?. Tampoco deberían los cristianos emplear la verdad de la elección para excusar una falta de celo al evangelismo. No debemos decir: "Si estan elegidos, serán salvos de todas maneras".

     A nosotros se nos ha otorgado predicar el evangelio a todo el mundo, porque la oferta de la salvación es una invitación genuina para todos. La gente rechaza el evangelio debido a la dureza de sus corazones, no debido a que la invitación universal de Dios sea insincera. Hay dos peligros que deben de evitarse con respecto a esta cuestión, (1) Es el de sostener solo un aspecto de la realidad. Por ejemplo; creer en la elección soberana de Dios y negar que hombre tenga ninguna elección responsable en relación con su salvación. (2) Es destacar (hacer sobresalir) excesivamente una verdad a costa de la otra.

     La perspectiva correcta del ser humano con relación a la escritura es creer en la elección soberana de Dios y creer con la misma intensidad en la responsabilidad humana. Solo así, y solamente así puede alguien mantener estas doctrinas en su equilibrio apropiado.

Nota;

     Sacado inéditamente del comentario a toda la Biblia del Dr. WILLIAM MACDONALD. A excepción de algunas partes donde tuve que dar mi opinión personal respecto al tema, o poner o quitar palabras y poner las mias por cuestion de dar mejor entendimiento para aquellos que lean este artículo.

     Bendiciones a todos aquellos que tienen a bien educarse por medio de este website.

                                                           AMEN