La Salvación bien segura:

     Tan segura es la salvación que Dios nos ha provehído, y tan seguro esta el que la ha recibido, que el haber sido ya Justificado, Santificado, y Glorificado, lo demuestra (Ro. 8:30; 1Co. 1:30).

     El haber sido Justificado, nos libra del poder del pecado del pasado. El haber sido Santificado, nos libra del poder del pecado del presente. Y el haber sido Glorificado, nos libra del poder del pecado del futuro.

     El apóstol Pablo exclamó lo siguiente: !Miserable de mi! ¿quien me librará de este cuerpo de muerte? Gracias doy a Diios, por Jesucristo Señor nuestro. (Ro. 7:24-25).

     Se debe de notar, que cada una de estas palabras pronunciadas por Dios, son acciones, que estan pronunciadas en tiempo pasado, implicando con esto, que ya han sido aplicadas a toda persona que ha creído la mensaje de salvación (Ef. 1:13), y que se aplicaran de manera inmediata a toda aquella persona que crea el mensaje de salvación.

     Tambien es bueno notar que cada una de estas acciones por parte de Dios, son muy propias de El, lo cual indica que el ser humano no hace ni podrá hacer nada para merecerlas o lograrlas por sus propios esfuerzos.

     Hemos sido Justificados, Santificados, y Glorificados. Nadie es Justificado, Santificado, y Glorificado dos veces, ni tres veces, ni cuatro veces, o las veces que se supone o se cree, se pierde la salvación. Se es Justificado, Santificado, y Glorificado solamente una vez. O se reciben estos beneficios al momento de aceptar a Jesús como el Señor y Salvador de nuestras vidas, o nunca se reciben.

     Una vez que se reciben estos beneficios por parte de Dios, nunca son retirados por parte de Dios para ser nuevamente aplicados a la persona, como talvés algunos creen a causa de la inestabilidad espiritual, o debilidad espiritual de algunos creyentes. De hecho, todos tenemos problemas de debilidad espiritual, sea que estos se exteriorizen o no.

1.- Geisler, Norman, Rhodes, Ron. "Conviction withou Compromise".

2.- Gruden, Wayne. "Systematic Theology".