Temas Varios.

1.- Conversión:

     Del griego (epistrophé)= "volverse a". En las escrituras es el efecto que acompaña al nuevo nacimiento, un volverse hacia Dios. Se expresa magnamente en el caso de los tesalonicenses mostrando como, "os convertiesteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero" (1Ts. 1:9). Pablo y Bernabé pudieron informar a los santos en Jerusalén de "la conversión de los gentiles (Hch. 15:3). En el discurso de Pedro a los judíos dice él: "Así que, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados" (Hch. 3:19).

     Sin convertirse, no podrían entrar al reino de los cielos (Mt. 18:3). Se usa este término en un sentido algo distinto con respecto a Pedro. Sabiendo el Señor que Pedro iba a caer bajo las sacudidas del satanás, le dijo: "Y tu, una vez vuelto, confirma a tus hermanos", esto es cuando hubiera vuelto en contrición, o hubiera sido restaurado. En el AT., los términos hebreos que significan lo mismo, "ser vuelto", "volverse", aparecen en pasajes como Sal. 51:13; Is. 6:10; 60:5.

2.- Corazón:

     El corazón es a menudo mencionado en la escrituras como el asiento de los afectos y de las pasiones, y también de la sabiduría y del entendimiento. De ahí que se lea de "el sabio de corazón" (Pr. 16:21), también el Señor dio a Salomón "un corazón sabio y entendido" (1R.3:12). Es el centro del ser del hombre. Pero antes del diluvio el veredicto pasado por Dios sobre el hombre fue que los pensamientos del corazón de ellos eran hacia el mal (Ge. 6:5).

     Un veredicto similar es el que se halla en Ge. 8:21, despues que Noé saliera del arca. El Señor añade que del corazón del hombre proceden los malos pensamientos y toda forma de maldad (Mr. 7:21). La ley exigía que el hombre amara a Dios con todo su corazón. La aceptación del evangelio tiene que ser en el corazón (Ro. 10:9), y Dios da la capacidad al oyente de recibir las buenas nuevas con un corazón bueno y recto, lo cual da fruto (Lc. 8:15). En la nueva creación hay un puro corazón siendo conducido el cristiano por el Espíritu Santo (1Ts. 1:5; 2Ts. 2:22; 1P. 1:22).