¿QUE SIGNIFICA ESTAR EN CRISTO?

Respuesta:

Gálatas 3:26-28 nos da una idea de la frase "en Cristo" y lo que significa. "pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús". Pablo está hablando a los cristianos en Galacia, recordándoles su nueva identidad por cuanto colocaron su fe en Jesucristo. Ser "bautizados en Cristo" significa que fueron identificados con Cristo, habiendo abandonado sus antiguas vidas de pecado y abrazando totalmente la vida nueva en Cristo (Marcos 8:34; Lucas 9:23). Cuando respondemos al llamado del Espíritu Santo, él nos "bautiza" en la familia de Dios. 1Corintios 12:13 dice, "Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu".

Varios pasajes de las escrituras se refieren al creyente estando "en Cristo" (1 Pedro 5:14; Filipenses 1:1; Romanos 8:1). Colosenses 3:3 dice, "Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios". Dios es la perfecta justicia. Él no puede simplemente pasar por alto ni excusar nuestro pecado; eso no sería justo. Se tuvo que pagar por el pecado. Toda la ira que Dios tiene hacia el mal, fue derramada sobre su propio Hijo. Cuando Jesús tomó nuestro lugar en la cruz, él sufrió el castigo que nuestro pecado merece. Sus últimas palabras antes de morir fueron, "Consumado es" (Juan 19:30). ¿Qué se había consumado? No sólo su vida en la tierra. Como lo probó tres días después, eso no había terminado (Mateo 28:7; Marcos 16:6; 1 Corintios 15:6). Lo que terminó en la cruz era el plan de Dios para redimir a su mundo caído. Cuando Jesús dijo, "Consumado es", estaba declarando que había logrado pagar en su totalidad por cada acto de rebeldía, en el pasado, presente y futuro.

Estar "en Cristo" significa que hemos aceptado su sacrificio como pago por nuestro propio pecado. Nuestros antecedentes penales contienen cada pensamiento pecaminoso, actitud o acción que alguna vez hayamos cometido. Ninguna cantidad de auto-limpieza puede hacernos lo suficientemente puros como para merecer el perdón y una relación con un Dios Santo (Romanos 3:10-12). La biblia dice que en nuestra condición natural pecaminosa somos enemigos de Dios (Romanos 5:10). Cuando aceptamos su sacrificio a favor nuestro, él cambia las cuentas con nosotros. Él intercambia nuestra lista de pecados por su perfecto estado de cuenta que es totalmente agradable a Dios (2 Corintios 5:21). Un intercambio divino tiene lugar al pie de la cruz: nuestra vieja naturaleza de pecado por su perfecta naturaleza (2 Corintios 5:17).

Para entrar en la presencia de un Dios santo, debemos estar escondidos en la justicia de Cristo. Estar "en Cristo" significa que Dios ya no ve nuestras imperfecciones; él ve la justicia de su propio Hijo (Efesios 2:13; Hebreos 8:12). Únicamente "en Cristo" la deuda por nuestro pecado es cancelada, nuestra relación con Dios es restaurada, y garantizada nuestra eternidad (Juan 3:16-18, 20:31). 

ROMANOS 8:1-7

BY: JOHN PIPER

Romanos 8:1-7

Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu. 2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús te ha libertado de la ley del pecado y de la muerte. 3 Pues lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Dios lo hizo: enviando a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y como ofrenda por el pecado, condenó al pecado en la carne, 4 para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. 5 Porque los que viven conforme a la carne, ponen la mente en las cosas de la carne, pero los que viven conforme al Espíritu, en las cosas del Espíritu. 6 Porque la mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el Espíritu es vida y paz; 7 ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo.

Comencemos enunciando la idea central del libro de Henry Scougal: LA VIDA DE DIOS EN EL ALMA DEL HOMBRE (Sprinkle Publications, 1986, original de 1967). Primero lo haremos en el antiguo idioma del siglo XVII que él utiliza, y luego en el idioma contemporáneo. La idea central del libro, en sus palabras, es que la verdadera religión es, esencialmente, un principio interior auto-trasladado de vida divina. Para él no es simplemente un sistema de pensamientos o conducta limitado por consideraciones externas. Es la vida de Dios en el alma humana, vivificando y motivando; no es “guiada solo por amenazas, ni sobornada por promesas, ni limitadas por leyes” (p.36).

¿Cómo expresarlo en un lenguaje más contemporáneo? Yo diría: Ser cristiano es más semejante a una larva que se convierte en mariposa que a un republicano que se vuelve demócrata (o si lo prefiere de esta otra forma: que a un demócrata que se vuelve republicano).

Hay algo maravilloso y verdadero en esta comparación, y hay algo terrible y engañoso en ella. Lo maravilloso y verdadero es que ser cristiano es semejante a no ser cristiano, como revolotear en un jardín es semejante a yacer en un capullo.

Cuando el mandamiento divino es dado a la mariposa: “¡Vuela!” ella no siente carga, ni temor, ni culpa. Hace aquello para lo que fue creada: vuela. Así muestra la gracia de Dios con cada aletazo de viento. Tiene una nueva naturaleza de aviador que no tenía cuando era una larva en el capullo. A esto se refiere Scougal cuando habla del “principio vital” de la verdadera religión en el alma.

Pero cuando el mandamiento divino llega a la larva en el capullo: “¡vuela!”, y la larva no vuela, puede responder de tres formas diferentes:

  1. Puede hundirse en la desesperación y decir: « ¡No puedo volar! ¡No hay esperanza para mí!».
  2. O puede remontar los cielos en el auto-engaño y decir: « ¡Estoy volando! Mira allí está la tierra, allá abajo, ¡qué lejos!».
  3. O puede hacer lo que San Agustín hizo y clamar: «Manda según tu voluntad, y otorga lo que mandes, ¡oh Dios mío, vuélveme una mariposa!»

Lo que es cierto y verdadero en la comparación es que ella señala necesidad y el milagro del nuevo nacimiento. Ser un cristiano es tener un nuevo principio vital de vida en el alma, de manera que los mandamientos de Dios no son opresivos, son el anuncio de un hermoso día primaveral y del aroma de un jardín lleno de flores. Por la gracia de Dios hemos sido convertidos en mariposas. La vida de Dios ha venido a morar en nuestras almas y ahora nuestra naturaleza nos impulsa a levantarnos y volar hacia el Salvador.

Pero también hay algo terrible y engañoso en la comparación entre una larva que se vuelve mariposa y el republicano que se vuelve demócrata. Daría la impresión de que el estudio, la reflexión, y la elección que ocurre en el cambio de afiliación política no es parte de lo que sucede en la transformación de una mariposa. Pero ese sería un terrible malentendido.

El milagro de la metamorfosis espiritual desde una larva no-cristiana hacia una mariposa cristiana no ocurre por medio de procesos químico inconscientes dentro del capullo, sino a través de la consciente consideración de la verdad. En la Biblia, siempre que se habla de hombres y mujeres que son como larvas en sus capacidades para el vuelo espiritual, se habla de ellos como de personas responsables. Los mensajeros de Dios les hablan a estos hombres y mujeres con persuasión, demostraciones y evidencias, súplicas, exhortaciones, órdenes, advertencias, promesas, razonamientos, argumentos, e incentivos –diciéndoles que deberían levantarse y volar.

¿Por qué? Porque la belleza y aromas del jardín donde vuelan las mariposas es la gloriosa perfección de Dios. Y la perfección de Dios es más glorificada si la conversión de una larva no-cristiana en una mariposa cristiana es debido al poder impulsor de la belleza de este jardín y sus perfecciones. Pero ahora ¿cómo se conocen y aman estas perfecciones? La respuesta es que las perfecciones de Dios son conocidas por la mente y disfrutadas por la voluntad. Y por consiguiente, si Dios debe recibir la gloria, toda metamorfosis –toda conversión- debe ocurrir al dirigir la mente y la voluntad de los no-cristianos hacia la verdad y belleza impulsoras del jardín de Dios.

Así que, por una parte, es maravilloso y cierto decir que convertirse en cristiano es más parecido a convertirse en una mariposa, que a un demócrata que se vuelve republicano, porque la conversión involucra la dádiva de una nueva naturaleza con nuevos poderes de vuelo espiritual.

Pero, por otro lado, si analiza demasiado la comparación, ésta resulta engañosa y terrible, porque de hecho, una conversión cristiana es más parecida al cambio de partido político que a la transformación de una mariposa, porque siempre involucra la presentación de una verdad y la razonable apelación a mente y voluntad del incrédulo.

¿Cómo entonces surge la nueva vida (tipo mariposa) del cristiano? Henry Scougal dice que la raíz de la nueva vida divina en el alma del hombre es la fe. Y define la fe de una forma hermosa y profunda, y muy diferente a como lo hace la mayoría de la cristiandad contemporánea. Él dice que la fe es una “persuasión que se puede sentir por las cosas espirituales”. La fe no es solo un sentimiento, no es solo una persuasión; es una “persuasión que se siente”. Y esta nueva persuasión que se siente por las cosas divinas es la raíz que nos conecta poderosamente con la vida divina de Dios en el alma.

¿Y cómo es plantada la raíz de fe en el alma? La Biblia dice: “la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo” (Romanos 10:17). La “persuasión que se siente” por las cosas divinas ocurre cuando la verdad y belleza de las cosas divinas es exhibida en la mente por la Palabra de Dios.

Y esto es lo que quiero hacer en el tiempo que nos queda en esta mañana. Quiero exhibir en sus mentes a partir de la Palabra de Dios en Romanos 8 tres consecuencias de tener la vida de Dios en sus almas. Y mi oración mientras lo hago es que la verdad de estas cosas se glorifique en sus mentes, y que su belleza espiritual impulse sus voluntades, y sean atrapados en la “persuasión que se siente” por estas realidades espirituales, y así puedan disfrutarlas en sus propias vidas para siempre.

En Romanos 8:9 Pablo identifica así a los cristianos: “vosotros no estáis en la carne sino en el Espíritu, si en verdad el Espíritu de Dios habita en vosotros”. Cristianos son aquellos en los que el Espíritu de Dios habita. A eso es a lo que se refiere Scougal al hablar de la vida de Dios en el alma del hombre. Dios vive en el alma del hombre por la morada de su Espíritu. Veamos entonces las tres consecuencias de esta sorprendente realidad: la morada de la vida de Dios en nuestras almas.

 

1. La Vida De Dios En El Alma Del Hombre Produce Una Nueva Relación Interpersonal Con Dios Y Su Hijo.

En la última parte del verso 9 Pablo dice: “si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de El”. En otras palabras la principal consecuencia de tener el Espíritu es que hace que usted pertenezca a Cristo. Usted ya no se pertenece, fue comprado por un precio, y el Espíritu de Dios y de Cristo (que son el mismo) ha sellado para siempre esta nueva relación interpersonal. Usted es de Cristo en esta mañana porque ha sido investido por el Espíritu y la vida de Dios.

Pero la investidura de la vida de Dios no solo produce una nueva relación con Dios el Hijo, también con Dios el Padre. Verso 15 y 16:

“Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! 16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios”

El Espíritu de Dios es el Espíritu de adopción. O, para decirlo de otra forma, la vida de Dios en el alma del hombre crea una unión viva entre el Padre y el hijo. La naturaleza del Padre es impartida al hijo, y la antigua relación entre el esclavo y el señor de los esclavos es cambiada radicalmente. Un nuevo impulso, libre e irresistible, gobierna ahora nuestras vidas: no es la esclavitud temerosa, sino una alegre relación padre-hijo.

2. Lo Segundo Que Produce La Vida De Dios En El Alma Es Un Nuevo Liderazgo.

Verso 14:

“todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios”

Cuando el Espíritu de Dios invade el alma del hombre emerge un nuevo líder, entiéndase: Dios. Pero este liderazgo no es la represión externa de un señor de un esclavista. Es el liderazgo de un nuevo principio interior de vida, como dijera Henry Scougal. El Espíritu ama las cosas de Dios y por eso nos dirige impartiéndonos ese amor por las cosas santas y divinas. Y por esa razón, los mandamientos de Dios no nos son gravosos, porque tenemos la naturaleza de Dios en nosotros.

El Espíritu nos dirige implantando una especie de instinto de búsqueda1 del hogar celestial. O para utilizar otra ilustración, el liderazgo del Espíritu es tan poderoso, y sin embargo, nuestra respuesta es tan libre, que Pablo lo llama “el fruto del Espíritu” y no las obras del Espíritu (Gálatas 5:22). El Espíritu promueve los frutos de justicia haciendo que el árbol sea bueno.

3. Esto Nos Lleva A Lo Tercero Que Produce La Vida De Dios En El Alma, A Saber: Una Nueva Libertad.

Verso 2:

“Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús te ha libertado de la ley del pecado y de la muerte”

Los cristianos no son personas sin ley. Hay una ley en Cristo Jesús. Pero esta ley es muy diferente a un simple código grabado sobre la piedra. Esta ley es escrita en el corazón. No solo nos dice que no pequemos; ella viene con su propio poder para quebrar nuestra atadura al pecado. Y por tanto, nos libera de la muerte que es la paga del pecado. Y es llamada, en este verso, la “ley del Espíritu de vida”, porque no es nada menos que el mismo Espíritu de Dios escribiendo la voluntad de Dios en nuestros corazones para que, como dice el verso 4: “el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que […] andamos […] conforme al Espíritu”.

Así que la vida de Dios en el alma del hombre no nos libera del dominio del pecado acuñándonos los pies con un golpe cuando damos un paso equivocado, sino acuñándose a sí mismo (con su propia naturaleza) en nuestro corazón y haciendo que amemos hacer su voluntad. La mayor libertad que existe en el mundo está en volverse el tipo de persona que ama hacer estas cosas contra las cuales no hay ley (¡Gálatas 5:23!).

Pero aquí Pablo tiene que enfrentar el problema de la esquizofrenia en Dios. Por un lado, él nos ha enseñado muy claramente en este libro que todos hemos pecado y hemos sido destituidos de la gloria de Dios (3:23), que la paga del pecado es muerte (6:23), y que la santa ira de Dios es revelada contra toda impiedad (1:18).

Pero aquí en Romanos 8:2 Dios, el justo y santo Juez de toda la tierra, envía su Espíritu Santo no para castigar a los pecadores, sino para liberarles del poder del pecado y la sentencia de muerte ¿Cómo no pensar entonces que Dios es un Dios de moralidad? ¿Abomina el pecado y derrama su ira sobre los pecadores, o envía su Espíritu para liberar del control del pecado y la maldición de la muerte a los pecadores condenados?

El verso 3 es la solución que Pablo ve:

“Pues lo que la ley no pudo hacer, ya que era débil por causa de la carne, Dios lo hizo: enviando a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y como ofrenda por el pecado, condenó al pecado en la carne.”

Antes de que Dios acordara con su Espíritu que él (el Espíritu) iría a liberar a los pecadores del poder del pecado y de la sentencia de muerte, acordó con su Hijo que él (el Hijo) iría y llevaría sobre sí la condenación del pecado.

Así que cuando el Espíritu de Dios va y libera a su pueblo del dominio del pecado y la sentencia de muerte no lo hace porque Dios haya dejado de abominar al pecado, o porque haya cesado de ser un Juez justo. Lo hace porque el Juez del mundo, justo y maravilloso, quien abomina el pecado con una abominación infinita, es tan rico en su amor que pone a su Hijo en nuestro lugar y asegura para nosotros una absolución eterna.

Así que no hay la más mínima señal de esquizofrenia en la divinidad. Hay una armonía y unidad absolutas en la conspiración de la trinidad para redimir un pueblo para la alabanza de la gloria de Dios.

  1. Más allá de las riquezas de su amor, Dios el Padre planifica la salvación de su pueblo pecador.
  2. Él pacta con su Hijo para tomar su lugar bajo su santa ira sobre la cruz.
  3. Y entonces, se vuelve, tal como estaba, a su Espíritu y le dice: “No pienses que hablamos de cosas opuestas. Con la muerte de mi Hijo he absuelto a mi pueblo de todo su pecado y he echado fuera su culpa. Y ahora te comisiono con todo mi corazón y toda mi alma: aplica esta gran adquisición en sus corazones y destruye las cadenas de sus almas.”

¡Oh, cuánto anhelo que ustedes vean, y amen, y alaben la obra conjunta de la Trinidad en nuestra Salvación! ¡El Padre la planeó, el Hijo la adquirió, y ahora el Espíritu –la misma vida de Dios en nuestras almas- la está haciendo realidad, liberándoles a todos ustedes de las cadenas del pecado que no tienen lugar en el alma de los redimidos!

¡Oh, no le resistan! ¡No apaguen su fuego o contristen su corazón! Su obra a nuestro favor es muy gloriosa y preciosa ¿Saben por qué se contrista el Espíritu cuando le resistimos? Porque él ama al Hijo de Dios, porque cada vez que resistimos la obra del Espíritu en nuestras vidas, despreciamos la sangre de Cristo, porque Cristo derramó su sangre a fin de adquirir para nosotros el don del Espíritu Santo.

Si negamos la nueva relación con Dios como nuestro Padre, que nos regala, si nos oponemos al nuevo liderazgo que nos trae, si nos agarramos de las cadenas de nuestro pecado y nos resistimos a su liberación; entonces tratamos a la sangre de Cristo como a algo barato, porque el objetivo del derramamiento de su sangre era asegurar para nosotros la presencia y el poder y la limpieza del Espíritu de Dios (la vida de Dios) en nuestras almas.

¡Dobléguense hoy ante la obra del Espíritu de Dios en su vida! ¡Confíen hasta el final en el Hijo de Dios! Y alaben la grandeza del amor de Dios y la gloria de su gracia que lo planificó todo.

By John Piper. © Desiring God. Website:ministros.org

TEMA: ESPÍRITU, ALMA, Y CUERPO.

 

SECCIÓN DE SANIDAD PARA EL ALMA:

Por Ralph Mahoney

Introducción

"Y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible …" (1 Ts 5:23). Dios desea sanarnos (que no tengamos enfermedades, ni aflicciones emocionales, ni físicas). Quiere que nuestro cuerpo, alma y espíritu, sean una unidad íntegra. El pecado viene para deteriorar y destruir esa integridad, no sólo en nosotros, sino también en los seres a quienes amamos. La iniquidad puede causar enfermedades y aflicciones en el espíritu, alma y cuerpo. Solamente Dios puede limpiar (purificar) estas tres partes diferentes de nuestras vidas (espíritu, alma y cuerpo) de la contaminación del pecado.

¡Qué esperanza y fortaleza puede Jesús traer con Sus Palabras a una alma apesadumbrada cuando le dice: "Tu fe te ha salvado, ve en paz" (Lc 7:50; 8:48)!

Así, Dios quiere sanar las partes afligidas y confundidas de nuestra existencia. El Espíritu Santo quiere que cada parte de nuestra vida sea salva, sea pura y esté saludable. Desea darnos vida y poder para que nuestros cuerpos, almas y espíritus, funcionen perfectamente. Esas son las bendiciones suplidas por la gran salvación para cada uno de nosotros.

A. ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO: HAY UNA GRAN DIFERENCIA.
Esto nos ayuda en la comprensión del tema de esta sección titulada: "Sanidad Para El Alma", si estudiamos primeramente las tres partes que componen al hombre.

El espíritu nos correlaciona con Dios o lo que es divino. El alma relaciona lo interior del hombre hacia sí mismo, y el cuerpo interrelaciona lo interno con lo externo o el mundo.

Para que las tres partes del hombre puedan estar completas, cada una tiene que estar en armonía con las otras, cada una tiene un papel que desempeñar en el bienestar de cada persona.

Algunos estudiantes de la Biblia creen que no hay diferencia alguna en el significado de las palabras "espíritu" y "alma". Ellos dicen que ambos términos se refieren a esa parte del hombre que no es física ni material.

1. Lo Que La Escritura Nos Muestra
Es cierto que algunos versículos bíblicos usan cualquiera de los términos de esa manera general. Sin embargo, en otros versículos, cada una de esas palabras es usada con un significado especial y preciso.

El escritor del Libro de Hebreos indica claramente que hay una diferencia entre los vocablos "espíritu" y "alma" en el hombre:

"Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu…" (He 4:12).

Note bien que la palabra de Dios parte, divide... el... alma... del... espíritu, haciendo de ellas entidades separadas y distintas dentro de nosotros. Pablo señala la diferencia entre los dos términos en su primera epístola a la iglesia de Corinto:

"Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente…En cambio el espiritual juzga todas las cosas…" (1 Co 2:14, 15).

Note la diferencia entre el hombre natural y espiritual.

2. Lo Que Nos Muestra El Idioma O Lenguaje
Examinemos los términos griegos en el Nuevo Testamento para espíritu, alma y cuerpo.

a. Pneuma. El término griego para "espíritu" es pneuma, que significa "aliento o soplo". La "pulmonía", neumonía, enfermedad de los pulmones, toma su nombre de este término griego.

b. Psuche. La palabra griega para "alma" es psuche. Por lo tanto, la psicología es la ciencia que estudia el alma (mente) del hombre.

c. Soma. Finalmente, el término griego para "cuerpo" es soma. Las enfermedades "psicosomáticas" (cuerpo y alma), son desórdenes del cuerpo causados por los problemas mentales y emocionales (relacionados con el alma).

Estos tres términos han sido cuidadosamente trazados a través de las Escrituras del Nuevo Testamento. Con relación a la hechura del hombre, son usados como sigue:

B. ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO: CÓMO FUNCIONAN1. Espíritu (Pneuma):
El espíritu, es aquella parte del hombre que está consciente de Dios: la conciencia de Dios. Ésta, es "vivificada" por el Espíritu de Dios en el instante que se recibe la salvación. Es "resucitada a la vida" por el Espíritu de Dios cuando somos llenos con el Espíritu.

Las funciones del Espíritu incluyen las siguientes:

a. Revelación de Dios

b. Oración a Dios

c. Comunión con Dios

d. Adoración a Dios

e. Testificando al hombre

f. Memoria: para recordar (reflexionar, meditar)

g. Imaginación: para crear (soñar, tener visión)

h. Conciencia: para juzgar (discernir)

i. Curiosidad: inquirir (explorar)

j. Percepción: interpretar (percibir y entender)

k. Confraternidad con Dios (con la Iglesia)

l. Discernimiento de espíritus (los sentidos espirituales)

m. Guerra Espiritual

n. Semillero para el fruto del Espíritu

o. Área De Recepción para los Dones del Espíritu

2. Alma (psuche):
El "alma", es esa parte del hombre que está consciente de sí mismo, autoconciencia. Es el centro del ego (yo) o personalidad. Las funciones del alma pueden ser bosquejadas de la siguiente manera:

a. Razón: pensar (meditar, concebir)

b. Emoción: sentir (pasión, afecto)

c. Voluntad: determinación para desear o querer (decidir)

3. Cuerpo (soma):
El cuerpo es esa parte del hombre que está consciente de las reacciones con el mundo exterior: mundo, conciencia.

Las funciones del cuerpo pueden ser bosquejadas como siguen:

a. Recepción. La información es recibida del mundo por vía de los sentidos (ojos, oídos, el tacto, etc.)

b. Reacción. El cuerpo reacciona a través del sistema motor (muscular) por medio de las palabras y acciones.

c. Expresión. El cuerpo puede expresar al mundo los pensamientos, sensaciones y decisiones del alma.

C. ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO: CÓMO SE RELACIONAN
Podríamos poner estos pensamientos juntos, de la siguiente manera:

1. Alma Y Cuerpo
Nuestro cuerpo recibe información (a través de la vista o los ojos, de los oídos al escuchar, del olfato por medio de la nariz) por vía de los sentidos físicos.

Esta información es recibida por el alma. ("percibir" significa interpretar, juzgar y entender lo que hemos recibido. A fin de hacer esto, es vital que dependamos de nuestra razón y nuestra memoria).

El cómo pensemos y sintamos acerca de una situación, determinará qué acción tomaremos. En otras palabras, nuestra voluntad ahora entra en escena.

Entonces, haremos o diremos algo (una respuesta corpórea, del cuerpo). Así que, nuestra alma trabaja con el cuerpo y viceversa.

2. Espíritu Y Alma
Estas relaciones (interacciones) entre estas tres partes del hombre son entendidas de la siguiente manera:

El Espíritu del hombre no está completamente en operación debido al pecado. Antes de nacer del Espíritu Santo (nacer de nuevo), el espíritu del hombre está incapacitado; en otras palabras, no funciona apropiadamente, ni en armonía con el Espíritu de Dios.

Cuando el hombre se arrepiente y recibe a Cristo como Su Salvador, su espíritu comienza a responder y a interaccionar con el Espíritu de Dios.

Cuando es bautizado con el Espíritu Santo, recibe el poder espiritual (o poder del Espíritu) que necesita ahora para vivir su nueva vida en Cristo.

3. Espíritu Santo Y Alma
Lo natural (criatura racional): "Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente" (1 Co 2:14).

El propósito de Dios es que todas las funciones del alma del hombre estén bajo el Señorío o dirección del Espíritu Santo. El fruto, los dones y gracias otorgadas por el Espíritu Santo, capacitan a la criatura recién nacida en Cristo para que vaya creciendo en Él a medida que va obedeciendo la Palabra de Dios.

Si contristamos al Espíritu Santo con nuestras acciones naturales o racionales pecaminosas, retendremos Su fluir a través de nuestras vidas. Entonces, volveremos a caer en nuestra antigua o pasada manera de vivir (la manera sensual y natural del hombre viejo).

La Biblia denomina esto "carnalidad", o vivir en la "carne" (lea Romanos 8:5; Ga 5:16-26).

D. ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO: LO QUE DIOS HA HECHO
Aparte de la obra del Espíritu Santo, seguiremos los deseos o concupiscencias de la carne. Ésta es la marca del hombre "natural" o de la criatura "racional".

Nuestro deseo, sin embargo, es ser como Jesús. En Su humanidad, Él fue el hombre perfecto. Él fue "espiritual".

Debido a que Él fue como nosotros, totalmente hombre en espíritu, alma y cuerpo, Él puede identificarse con nosotros en nuestras necesidades y sufrimientos humanos.

1. Nuestra Interacción Con Dios
Él completó "nuestra gran salvación" sobre la cruz.

Cuando Él clamó: "Consumado es", la hora de redención fue acabada. La salvación fue asegurada para el espíritu, alma y cuerpo del hombre:

a. Justificados: nuestros espíritus fueron "justificados": hechos justos delante de Dios

b. Santificados: nuestras almas son "santificadas": hechas santas delante de Dios.

c. Glorificados: nuestros cuerpos serán "glorificados": hechos eternos por el Espíritu de Dios.

Sí, nuestra salvación en Cristo abarca nuestra vida y experiencias totales: pasadas, presentes y futuras.

2. Nuestra Interacción Con El Pecadoa. Fuimos Salvos de la "culpa" del pecado

b. Estamos Siendo Salvos del "poder" del pecado

c. Seremos Salvos de la "presencia" del pecado

E. CONCLUSIÓN
El siguiente pasaje de Pablo, toma un interés adicional para nosotros:

"Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual" (1 Co 15:44).

Pablo nos está diciendo que los cuerpos en los que ahora vivimos aquí sobre la tierra, son "cuerpos con almas" renacidas.

Los cuerpos que tendremos en el Cielo, serán "cuerpos con espíritus redimidos".

Jesús fue levantado de los muertos por el poder del Espíritu Santo. Su cuerpo, después de la resurrección, probablemente era un cuerpo (pneuma) espiritual. Él dijo: "Mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos" (Ap 1:18). Con esta declaración quiso decir que no volvería a morir jamás. Tenía un (pneuma) cuerpo espiritual: uno que viviría por la eternidad.

En nuestra resurrección, nosotros también tendremos un (pneuma) cuerpo espiritual, y nuestro ser total - espíritu, alma y cuerpo - serán perfectos en Cristo Jesús.
Lo expuesto anteriormente, deberá explicar todo lo que necesitamos saber acerca del espíritu, alma y cuerpo. Ahora pasemos al tema: "Enfermedades Del Alma".

SALVOS POR GRACIA

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. -- Efesios 2:8-9

Estos versículos aclaran la obra de salvación: Todo es por obra de Dios, no nuestra. Somos salvos por la gracia de Dios por medio de la fe. Todo es don de Dios. No somos salvos por medio de nuestras buenas obras, así que no tenemos razón para ufanarnos, como si ser cristiano fuera una proeza. La única manera de salvarse es por gracia, que es el favor inmerecido de Dios. Si lo mereciéramos, no sería gracia. No somos salvos porque hemos sido buenos, porque hemos hecho cosas buenas, o hemos ganado la salvación de alguna otra manera.

La Biblia es clara al decir que no podemos ganar la salvación. Pablo escribió en Romanos 3:20: “por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de el”. Escribió en Gálatas 3:10 que quienes dependen de las buenas obras para ser salvos están bajo maldición y ninguno de nosotros puede guardar esa ley. Todos estamos justificadamente condenados al castigo eterno a menso que Dios intervenga por gracia. Eso es precisamente lo que Dios ha hecho.

Dios nos trae salvación por gracia y nuestra respuesta es la fe. Pero ni siquiera nuestra fe viene de nosotros mismos. “No es de vosotros” se refiere no solo a la gracia sino también a la fe. Tenemos que creer para ser salvos pero como estamos muertos en pecado no podemos creer. El hombre natural no puede entender las verdades espirituales (1 Co. 2:14), así que no puede creer. El dios de este siglo (el diablo) les ha cegado el entendimiento a los incrédulos para que la luz del evangelio no pueda brillar sobre ellos (2 Co. 4:4). Así que esa era nuestra condición antes de ser salvos; en las tinieblas, muertos en nuestros pecados, ciegos a la verdad, sin esperanza y sin Dios (Ef. 2:12). Estamos indefensos, incapaces de generar fe a partir de nuestro seco corazón.

Dios tiene que dar vida a nuestro seco corazón. Dios tiene que dar vista a nuestros ojos ciegos. Dios tiene que dar entendimiento a nuestras mentes entenebrecidas. Por lo tanto, toda la obra de salvación es un milagro de Dios. Creemos el evangelio y recibimos al Señor Jesucristo por fe pero es Dios quien nos da el deseo, la capacidad y el entendimiento para hacer eso. Ninguno de nosotros puede gloriarse acerca de nuestra fe o de nuestra salvación, ya que es todo debido a la gracia de Dios de principio a fin.

 

Extraído del libro, “El corazón de la Biblia” escrito por el Pastor John MacArthur y publicado por Editorial Portavoz.

BALAAM

BALAAM

Balaam, el hijo de Beor, es mencionado sesenta veces en la Biblia. Había sido muerto por más de 1,500 años cuando el Apóstol Pedro escribió de él. Dijo que la gente perversa de su día había: "Abandonando el camino recto, se extraviaron al seguir el camino de Balaam hijo de Beor, quien amó el pago de la injusticia y fue reprendido por su iniquidad. ¡Una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, frenó la locura del profeta!" (2 Pedro 2:15-16)

Esta historia asombrosa se encuentra en Números 22-25. Hay mucho más de la historia que simplemente lo de una bestia que hablaba con voz humana. Espero que algún día Ud. podría leer la historia entera directamente de la Bblia.

Durante el tiempo que Balaam vivía, Egipto fue la nación más poderosa del mundo. Recién los hijos de Israel habían escapado de Egipto. El ejército del Faraón se habían ahogado en el Mar Rojo. Ninguna nación podía enfrentarse con el pueblo de Dios. Balac era el rey de Moab. Él escuchó noticias sobre las victorias del pueblo hebreo y tenía miedo que ellos invalirían a su nación. Se decidió contratar a un adivino para maldecirles. Para eso, los ancianos de Moab mandaron a contratar a Balaam de Mesopotamia. Le prometieron muchas riquezas si él maldijera a los hebreos.

Balaam tuvo un dilema. Quería la paga. Las Escrituras enseñan que él era codicioso y amaba la paga de iniquidad. Sin embargo, al mismo tiempo temía a Jehová. Esta es la historia de la manera en que trataba de burlar la voluntad de Dios. La codicia últimamente llegó a causar su caída.

Dios reveló a Balaam que no debiera irse con esos hombres ni maldecirdles. Los ancianos regresaron a casa. Balac se decidió a mandar a Balaam príncipes que eran más honorables. Ellos prometieron a dar gran honor a Balaam si maldijera a Israel. El Seños reveló a Balaam que pudo irse con esos hombres si ellos lo despertaran con una invitación especial. Balaam no pudo esperar. El estaba tan ansioso ganar el dinero que se levantó temprano y salió hacia Moab sin la invitación especial. Dios no apreció lo que hizo Balaam.

La decisión de Balaam era perversa ante Dios, y el Señof mandó a un ángel para matarle. El se paró delante de Balaam con una espada desenvainada. El asna de Balaam vio al ángel y se desvió para evitarlo. Balaam no vio al ángel y se enojó. Tres veces Balaam azotó al pobre asna. Por fin, Dios abrió la boca del asna y empezó a hablar: "¿Qué te he hecho para que me hayas azotado estas tres veces? Balaam respondió al asna: --¡Porque te burlas de mí! ¡Ojalá tuviera una espada en mi mano! ¡Ahora mismo te mataría! El asna dijo a Balaam: --¿Acaso no soy yo tu asna? Sobre mí has montado desde que me tienes hasta el día de hoy. ¿Acaso acostumbro hacer esto contigo? Y él respondió: --No. Entonces Jehovah abrió los ojos a Balaam, y él vio al ángel de Jehovah de pie en el camino, con su espada desenvainada en su mano. Balaam se inclinó y se postró sobre su rostro, y el ángel de Jehovah le dijo: --¿Por qué has azotado a tu asna estas tres veces? He aquí, yo he salido como adversario, porque tu camino es perverso delante de mí. El asna me ha visto y se ha apartado de mi presencia estas tres veces. Si no se hubiera apartado de mí, yo te habría matado a ti, y a ella habría dejado viva." (Números 22:28-33)

Cuando balaam se paró para pensar, sus ojos fueron abiertos. Vio al ángel. El ángel lo reprendió a Balaam y dijo que su camino era perverso. Su asna, pue, había ssalvado su vida por el momento.

Cuando llegó a Moab, Balaam construyó siete sltares y pidió a Dios que maldijera a Israel. Dios contestó que los bendeciría. Balaam construyó siete altares adicionales en un lugar distinto. La respuesta era la misma. La tercera vez Balaam se fue a un tercer ditio. De cada localidad una parte distinta de la nación hebrea estaba visible. Balaam construyó siete altares más. Aún Dios se decidió a bendecir a Israel.

Balac, el rey, estaba enfurecido. La Biblia nos dice: "Entonces se encendió el furor de Balac contra Balaam, y dando palmadas Balac dijo a Balaam: --¡Yo te he llamado para que maldigas a mis enemigos, y he aquí tú los has colmado de bendiciones estas tres veces! ¡Ahora lárgate a tu lugar! Yo dije que te llenaría de honores, pero he aquí Jehovah te ha privado de honores." (Números 24:10-11)

En este momento, Balaam concibió un plan diabólico. Si Dios no maldijera a Israel, Balaam maquinaría una manera en que Israel se maldeciría a si mismo. La Biblia refire a este plan perverso en el libro de Apocalipsis. Balaam enseño a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificados a los [idolos, y a cometer fornicaci[on. (Apocalipsis 2:14)

Un "tropiezo" es una "trampa". Usamos trampas para capturar a matar a animales. Esta es la misma manera en que Balaam "atrapo" a los hijos de Israel.

Hay tres señuelos que son empleados por los cazadores. Primero, algunos animales puedan ser atrapados por la comida. Siendo que a los ratones les gusta el queso, frecuentemente se lo usa para las trampas de ratones. Segundo, muchos animales están atraídos a muerte por el impulso de reproducirse. Por ejemplo, los coyotes pueden ser atraídos a una trampa por las secreciones glandulares de la hembra. La tercera trampa es la curiosidad. Las pumas pueden ser atraídos a una trampa por un espejo colgado en en árbol. Quizás, haya escuchado el dicho "la curiosidad mató al gato".

Las tres trampas fueron empleados para destruir a Israel, y Balaam enseñó a Balac cómo acerlo.

Recuérdese, el pueblo hebreo comía maná del cielo. Era una semilla pequeña que fue molida y empleada para hacer panes. Era una buena comida, pero era la misma comida todos los días. Los moabitas prepararon nuevos y deliciosos tipos de comida y bebidas e invitaron a los hebreos que participaran en las fiestas.

Los hebreos fueron mandados a no cometer adulterio. No obstante, las mueres moabitas los seducieron y violaron las leyes de Dios.

Sin duda los hebreos tenían curiosidad de cómo vivía este pueblo pagano. Su curdiosidad, su deseo sexual, y su deseo de comer, causaron su caída.Estaban atrapados. La cólera de Dios se incendío en contra de ellos y Él mandó una plaga para castigar a sus hijos descarriados. Veinticuatro mil personas murieron en esta plaga.

Dios no maldijo a este pueblo, sino el pueblo mismo se maldijo.

Las Escrituras ense;an que Balaam [ultimamente fue matado por los soldados de Moisés cuando conquistaron a la Tierra Prometida. (Números 31:8)

El diablo no es tan inteligente como Dios, pero es más hábil que nosotros. El quiere captar nuestras almas y arrastrarnos al infierno. Él ha puesto trampas en todo lugar. La única manera en que podamos ser victoriosos sobre el diablo es quedarnos cerca a Jesús. Cuando damos nuestros corazones a Jesús, llegamos a ser más que vencdedores.

Por favor, ¡abre Ud. su corazón y reciba a Jesús ahora misma!

¿FUE PEDRO EL PRIMER PAPA?

 Pregunta:

"¿Fue San Pedro el primer Papa?"

Respuesta: La Iglesia Católica Romana ve a Pedro como el primer Papa sobre quien Dios eligió construir Su iglesia (Mateo 16:18). Se sostiene que él tuvo autoridad (primacía) sobre los otros apóstoles. La Iglesia Católica Romana mantiene que algún tiempo después de los eventos registrados en el Libro de los Hechos, el apóstol Pedro se convirtió en el primer obispo de Roma, y que el obispo romano fue aceptado por la iglesia primitiva como la autoridad central entre todas las iglesias. Enseña que Dios le pasó la autoridad apostólica de Pedro a aquellos que más tarde ocuparon su silla como obispo de Roma. Esta enseñanza de que Dios pasó la autoridad apostólica de Pedro a los subsecuentes obispos es referida como la “sucesión apostólica.”
La Iglesia Católica Romana también sostiene que Pedro y los subsecuentes Papas, fueron y son infalibles cuando declaran asuntos “ex cathedra”, desde su posición y autoridad como Papas. Enseña que ésta infalibilidad le da al Papa la habilidad de guiar a la iglesia sin error. La Iglesia Católica Romana declara que puede trazar una línea regresiva ininterrumpida de Papas hasta San Pedro, citando esto como evidencia de que es la verdadera iglesia, puesto que de acuerdo a su interpretación de Mateo 16:18, Cristo construyó Su iglesia sobre Pedro.
Pero mientras que Pedro fue la figura central en la primera propagación del Evangelio (parte del significado detrás de Mateo 16:18-19), la enseñanza de la Escritura, tomada en contexto, en ninguna parte declara que él estaba en autoridad sobre los otros apóstoles o sobre la iglesia (teniendo primacía) Ver Hechos 15:1-23; Gálatas 2:1-14; 1 Pedro 5:1-5. Tampoco es enseñado que el obispo de Roma, o ningún otro obispo, debía tener la primacía sobre la iglesia. La Escritura ni siquiera registra explícitamente que Pedro aún estuviera en Roma. Antes bien, solo hay una referencia en la Escritura sobre Pedro escribiendo desde “Babilonia”, un nombre que algunas veces se aplicaba a Roma; (1 Pedro 5:13) Primordialmente sobre esto y el histórico surgimiento de la influencia del Obispo de Roma es de donde procede la enseñanza de la Iglesia Católica Romana, sobre la supremacía del Obispo de Roma. Sin embargo, la Escritura enseña que la autoridad de Pedro era compartida por los otros apóstoles (Efesios 2:19-20) y la autoridad de “atar y desatar” atribuida a él fue del mismo modo compartida por las iglesias locales, no solo por sus líderes (ver Mateo 18:15-19; 1 Corintios 5:1-13; 2 Corintios 13:10; Tito 2:15; 3:10-11).
Del mismo modo, en ninguna parte la Escritura se declara que, a fin de guardar a la iglesia del error, la autoridad de los apóstoles fuera pasada a aquellos que ellos ordenaran (la sucesión apostólica). La sucesión apostólica es “atribuida” a aquellos versos que la Iglesia Católica Romana utiliza como soporte para esta doctrina (2 Timoteo 2:2; 4:2-5; Tito 1:5; 2:1; 2:15; 1 Timoteo 5:19-22). Pablo NO hace un llamado a los creyentes en varias iglesias a recibir a Tito, Timoteo y otros líderes de la iglesia en su autoridad como obispos; sino más bien basándose sobre su condición de compañeros colaboradores con él (1 Corintios 16:10; 16:16; 2 Corintios 8:23).
Lo que la Escritura SI enseña, es que las falsas enseñanzas surgirían aún de entre los líderes aceptados por la iglesia y que los cristianos debían comparar las enseñanzas de estos posteriores líderes eclesiásticos con la Escritura, que es lo único citado en la Biblia como infalible (Mateo 5:18; Salmos 19:7-8; 119:160; Proverbios 30:5; Juan 17:17; 2 Pedro 1:19-21) La Biblia no enseña que los apóstoles fueran infalibles, aparte de lo que fue escrito por ellos e incorporado a la Escritura. Pablo, hablando a los líderes de la iglesia en la gran ciudad de Efeso, les advierte sobre la llegada de falsos maestros, y para combatir contra tal error, él NO los encomienda a “los apóstoles y a aquellos que llevarían su autoridad”, sino que él los encomienda a “Dios y la palabra de Su gracia...” (Hechos 20:28-32) Es la Escritura la que debe ser la infalible norma para evaluar la enseñanza y la práctica (2 Timoteo 3:16-17), no la sucesión apostólica. Es por medio del examen de las Escrituras, que las enseñanzas demuestran ser verdaderas o falsas (Hechos 17:10-12).
¿Fue Pedro el primer Papa? La respuesta, de acuerdo a la Escritura, es un claro y enfático no. Pedro en ninguna parte reclama la supremacía sobre los otros apóstoles. En ninguna parte de sus escritos (1 y 2 de Pedro) el apóstol Pedro reclamó ningún rol especial, autoridad, o poder sobre la iglesia. En ninguna parte de la Escritura Pedro, o algún otro apóstol, declara que su autoridad apostólica sería pasada a sucesores. Si, el apóstol Pedro tuvo un papel de liderazgo entre los discípulos. Si, Pedro jugó un papel crucial en la primera proclamación del Evangelio (Hechos capítulos 1–10) Si, Pedro fue la “roca” que Cristo predijo que él sería (Mateo 16:18). Sin embargo, estas verdades acerca de Pedro, de ninguna manera le dan soporte al concepto de que Pedro fue el primer Papa, o de que él fue el “líder supremo” sobre los apóstoles, o de que su autoridad sería pasada a los obispos de Roma. Pedro mismo nos señala a todos hacia el verdadero Pastor y Supervisor de la iglesia, el Señor Jesucristo (1 Pedro 2:25).

Otra parte que se usa para apoyar o respaldar lo inapoyable o lo inrespaldable el la parte escritural donde hubo una transferencia de unción entre Elías y Eliseo. 

¿FUE JESUS AL INFIERNO?

 Pregunta:

"¿Jesús fue al Infierno entre Su muerte y resurrección?

"Respuesta:

¿Fue el alma de Jesús al Infierno durante el tiempo intermedio entre Su muerte y resurrección? Hay una gran confusión respecto a esta pregunta. Este concepto viene primeramente del Credo de los Apóstoles, el cual declara, “Él descendió a los Infiernos.” Hay también algunas Escrituras en las que, dependiendo cómo estén traducidas, describen a Jesús yendo al “Infierno”. Al estudiar este punto, es importante comprender primeramente lo que la Biblia enseña acerca del “lugar” de la muerte.

En las Escrituras hebreas, la palabra usada para describir el lugar de la muerte es “Sheol”, y simplemente significa “lugar de los muertos” o el “lugar de partida de las almas / espíritus”. La palabra griega utilizada en el Nuevo Testamento para Infierno es “Hades”, que también se refiere al “lugar de los muertos”. Otras Escrituras en el Nuevo Testamento indican que tanto el Seol como el Hades, son un lugar temporal, donde las almas son guardadas en espera de la resurrección y el juicio final. Apocalipsis 20:11-15 nos da una clara distinción sobre estos dos. Infierno (el lago de fuego) es el lugar final y permanente del juicio para los perdidos. Así que no, Jesús no fue al “Infierno” porque “Infierno” es un lugar futuro que entrará en funciones después del juicio del Gran Trono Blanco. (Apocalipsis 20:11-15)

Seol / Hades es un lugar con dos divisiones (Mateo 11:23; 16:18; Lucas 10:15; 16:23; Hechos 2:27-31), la morada de los salvos y los perdidos. La morada de los salvos era llamada “Paraíso” y “El seno de Abraham”. Las moradas de los salvos y los perdidos estaban separadas por “una gran sima” (Lucas 16:26). Cuando Jesús ascendió al Cielo, Él se llevó a los ocupantes (creyentes) del Paraíso con Él (Efesios 4:8-10). El lado de los perdidos en el Seol / Hades, ha permanecido sin cambio. Todos los muertos no creyentes, van ahí para aguardar el futuro juicio final. ¿Fue Jesús al Seol / Hades? Sí, de acuerdo con Efesios 4:8-10 y 1 Pedro 3:18-20.

Parte de la confusión proviene de pasajes tales como el Salmo 16:10-11, “Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción. Me mostrarás la senda de la vida...” La traducción correcta en este verso no es “Infierno” como está en algunas traducciones. Lo correcto es “Seol” o “la tumba”. Jesús le dijo años más tarde al ladrón que estaba junto a Él en la cruz, “Hoy mismo estarás Conmigo en el Paraíso.” Su cuerpo estaba en la tumba; Su alma / espíritu fue al “Paraíso”, lugar del Seol / Hades. Entonces Él sacó del Paraíso a todos los muertos justos, y se los llevó con Él al Cielo. Desafortunadamente, en muchas traducciones de la Biblia, los traductores no son consistentes, o no traducen correctamente el significado de las palabras hebreas y griegas para “Seol”, “Hades”, e “Infierno.”
Algunos opinan que Jesús fue al “Infierno” o sea, al lugar de sufrimiento del Seol / Hades, para ser después castigado por nuestros pecados. ¡Esta idea es completamente antibíblica! Fue suficiente la muerte de Jesús en la cruz y Su sufrimiento en nuestro lugar, lo que proveyó nuestra redención. Fue el derramamiento de Su sangre lo que justificó nuestra limpieza del pecado. (1 Juan 1:7-9). Mientras Él colgaba de esa cruz, Él puso sobre Sí mismo la carga del pecado de toda la raza humana - “Por nosotros lo hizo pecado”. 2 Corintios 5:21 dice: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él.” Esta imputación del pecado nos ayuda a comprender la lucha de Cristo en el huerto de Getsemaní con la copa del pecado que sería vertida sobre Él en la cruz.

EL CONEJO, LOS HUEVOS Y LA PASCUA.

EL CONEJO, LOS HUEVOS, Y LA PASCUA.

CUÁL ES LA RELACIÓN CON LA PASCUA?

POR QUÉ LA IGLESIA CRISTIANA ACTUAL LO A ADOPTADO COMO ALGO BÍBLICO?


Ya en el siglo VIII los cristianos germanos habían transferido dicha fiesta a la fe cristiana asignándole la celebración de la Resurrección de Cristo, y adaptaron la fiesta pagana en las tradiciones cristianas. En este nuevo marco, se desarrolló la leyenda de que, cuando metieron a Jesús en el sepulcro que les había dado José de Arimatea, había dentro de la cueva un conejo escondido que, muy asustado, veía cómo toda la gente entraba, lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto. El conejo se quedó ahí viendo el cuerpo de Jesús cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y lo veía y lo veía y se preguntaba quién sería ese señor a quien querían tanto todas las personas. Así pasó mucho rato viéndolo, todo el día y toda una noche, cuando de repente vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva ¡más vivo que nunca! El conejo comprendió que Jesús era el Hijo de Dios y decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado. Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría, y así lo hizo. Desde entonces, según la leyenda, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordar al mundo que Jesús resucitó y que hay que vivir alegres.


El papel del conejo aparece relacionado con la primavera norteamericana, ya que en el juego de esconder los huevos en los jardines o patios los conejos aparecían debido a que coincidía con el fin del invierno. Es por esto que se lo conoce como conejito primavera en los

PASCUA

DEFINICIÓN:

Pascua es lacelebración más importante de la Iglesia Cristiana, donde se conmemora la Resurrección de Jesucristo al tercer día después de haber sido crucificado, según los evangelios canónicos.

Sabemos que en una semana más, estaremos celebrando "La Pascua".

Pregunta:

"¿Qué es el Domingo de Pascua?"

Respuesta:

Hay una gran confusión de qué se trata el Domingo de Pascua. Para algunos, el Domingo de Pascua tiene que ver con el Conejito de Pascua, los decorados coloridos huevos de Pascua, y las búsquedas de los huevos de Pascua. La mayoría de la gente entiende que el Domingo de Pascua tiene algo que ver con la resurrección de Jesús, pero están confundidos sobre la forma en que la resurrección se relaciona con los huevos de Pascua y el Conejito de Pascua.

 

Bíblicamente hablando, no hay absolutamente ninguna conexión entre la resurrección de Jesucristo y las tradiciones comunes modernas relacionadas con el Domingo de Pascua. Esencialmente, lo que ocurrió es que a fin de que el cristianismo sea más atractivo para los no cristianos, la antigua Iglesia Católica mezcló la celebración de la resurrección de Jesús con las celebraciones rituales de fertilidad de la primavera. Estos rituales de primavera de fecundidad son la fuente de las tradiciones de los huevos y el Conejito.

 

La Biblia deja en claro que Jesús fue resucitado el primer día de la semana, el domingo (Mateo 28:1; Marcos 16:2,9; Lucas 24:1; Juan 20:1,19). La resurrección de Jesús es más digno de ser celebrado (véase 1 Corintios 15). Si bien es apropiado celebrar la resurrección de Jesús en un domingo, el día en que se celebra la resurrección de Jesús no debería ser llamado la Pascua. La Pascua no tiene nada que ver con la resurrección de Jesús en un domingo.

 

Como resultado, muchos cristianos creen firmemente que el día en que celebramos la resurrección de Jesús no debe ser denominado “Domingo de Pascua". Más bien, algo así como 'Domingo de Resurrección' sería mucho más apropiado y bíblico. Para el cristiano, es impensable que permitiéramos que la tontería de los huevos de Pascua y el Conejito de Pascua sean el enfoque del día, en lugar de la resurrección de Jesús.

 

De todos modos, celebre la resurrección de Cristo en el Domingo de Pascua. La resurrección de Cristo es algo que se debe celebrar todos los días, no sólo una vez al año. Al mismo tiempo, si elegimos celebrar el Domingo de Pascua, no debemos permitir que la diversión y los juegos distraigan nuestra atención de lo que el día debe ser de verdad sobre todo - el hecho de que Jesús resucitó de entre los muertos, y que Su resurrección demuestra que sí, podemos tener la promesa de un hogar eterno en el cielo recibiendo a Jesús como nuestro Salvador.

 

Para saber más sobre cómo la muerte y resurrección de Jesús proveen para nuestra salvación, por favor lea el siguiente artículo: ¿Qué significa aceptar a Jesús como tu Salvador personal?

JESUS EL HIJO DE DIOS

JESUS EL "HIJO DE DIOS".

Para muchos cristianos, el Jesus de los Testigos de JH, de los Mormones, y en caso extremo, de los Musulmanes, es el mismo JESUS de los cristianos.

Los tres primeros tienen algo en común, y es que niegan la divinidad de JESUS. Lo que quiero decir con esto, es que niegan su eternidad como Dios igual al Padre.

Es asombroso como los enemigos acérrimos de JESUS que eran los Fariseos, entendieron muy bien el lenguaje de JESUS cuando se dijo ser Dios, y no "un" dios como se le pretende presentar.

Lo que muchos hoy no entienden y por tanto aceptar. Hay evidencias bíblicas? Muchas, pero quiero traer a mención dos en particular.

Solo bastar leer y entender la conversación entre JESUS y los fariseo en Lucas 22:66-71; y Juan 8:48-59, para darnos cuenta de que los fariseos si entendieron muy bien las palabras de JESUS cuando dijo "desde ahora el Hijo del Hombre se sentara  a la diestra del poder de Dios".

Y cuando dijo "Antes que Abraham fuese, "yo soy".

En ambas ocaciones la reacción de los fariseos fue de gran "enojo", pues en ambos casos JESUS se hacia llama Dios igual al Padre, o sea de la misma naturaleza.

Otras partes a analizar; Jn. 10:30; 14:9; 8:46; Lc. 5:21, entre muchos.

ECLESIASTES 12:3-5.

Tema:

Eclesiastés 12:3-5.

 

INTRODUCCION:

    Algunos interpretes de las escrituras, consideran que el sabio Salomón escribió esta parte en este libro inspirado por el Espíritu Santo para aludir a la decadencia del cuerpo humano que sufre con el correr de los años.

Y dice así:

"el día cuando tiemblen los guardas de las casa y los fuertes se encorven, los que muelen estén ociosos porque son pocos, y se nublen los que miran por las ventanas, cuando se cierren las puertas de la calle por ser bajo el sonido del molino, y se levante uno al canto del ave, y todas las hijas del canto sean abatidas".

En este pasaje, "los guardas de la casa", representan a las piernas, esas piernas que al avance de los años hace temblar.

    "Los fuertes", ilustran a los hombros, que con el peso de la edad se encorvan.

    "Los que muelen", podría ilustrar al desgastes y pérdida de los dientes.

    "Los que miran por las ventanas", representan a los ojos, cuya luz se va apagando con el envejecimiento, dando lugar a una vision imperfecta, al irse perdiendo la vista.

    "El sonido bajo el molino", nos habla de la progresiva perdida del oído.

    Este es pues el resultado de la edad que va afectando a la parte exterior de la persona. Por ello dijo el apóstol que las cosas que se ven son temporales.

    Pablo nos asegura algo maravilloso  y es que "sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshace, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha por manos, eterna, en los cielos" (2Co.5:1).

    Observemos que Pablo no dice "esperamos" tener una morada, o tenemos "una expectativa" de tener una morada; o aún "creemos" tener una morada. Lo que él dijo expreso una certeza. Dijo: "sabemos que tenemos una morada".

    Este "sabemos",  es un "sabemos" que se expresa con la misma seguridad que si ya lo hubiese experimentado. Pablo lo sabia debido a que el Espíritu de Dios se lo había revelado.

    La palabra "tabernáculo" proviene de la palabra "skene", que significa "tienda". Y esa es la palabra que se utilizaba para la tienda de la travesía por el desierto en la Septuaginta, traducción del Antiguo Testamento al griego. Al tabernáculo del Antiguo Testamento, el tabernáculo mosaico, se le llama un "skene". Era algo bastante endeble, frágil y lo que él estaba diciendo aquí es algo maravilloso.

    Pablo se había referido a su cuerpo mortal (2Co.4:10, y 11), y en el versículo 16 dijo que este cuerpo iba decayendo. Ahora, en este pasaje lo comparó con una tienda débil, frágil, que sería pronto destruída.

    La referencia al cuerpo celestial como una casa de Dios eterna, no construida por manos humanas, nos hace recordar la descripción que Jesus hizo de su propio cuerpo de resurrección como un templo "no hecho por manos" (Mr.14:58). Podríamos decir que en este capítulo (5:1) de segunda de Corintios, Pablo resumió brevemente lo que antes había escrito a los Corintios sobre la naturaleza del cuerpo de resurrección en (1Co.15:34-54), su confiada afirmación al decir "sabemos".

CONCLUSION:

    Sabemos lo difícil que es el no apegarnos a las cosas de este mundo como seres humanos que somos, pero, no debemos de olvidar que hay cosas mucho mejores que son difíciles de entender humanamente hablando. Tenemos que créelo y verlo con los ojos de la fe. "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve" (Heb.11:1).

Nota:

    La mayor información fue tomada de la página "ESCUELA BÍBLICA", siguiendo al maestro.

    Que a la vez toma este mensaje dado por el Dr. John Vernon McGee, en su comentario "A través de la Biblia".

¿PUEDE UN CRISTIANO PERDER LA SALVACIÓN?

TEMA:

PUEDE UN CRISTIANO PERDER  LA SALVACIÓN?


RESPUESTA:

Antes de que esta pregunta sea respondida, debe ser definido el término “cristiano.” Un “cristiano” no es una persona que haya dicho una oración, o pasado al frente, o que haya crecido en una familia cristiana. Mientras que cada una de estas cosas pueden ser parte de la experiencia cristiana, no son éstas las que “hacen” a un cristiano. Un cristiano es una persona que ha recibido por fe a Jesucristo y ha confiado totalmente en Él como su único y suficiente Salvador (Juan 3:16; Hechos 16:31; Efesios 2:8-9).


Así que, con esta definición en mente, ¿puede un cristiano perder la salvación? Quizá la mejor manera de responder a esta importante y crucial pregunta es examinando lo que la Biblia dice que ocurre en la salvación, y entonces estudiar lo que implicaría perder la salvación. Estos son algunos ejemplos:


1.- Un cristiano es una nueva criatura. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17). Estos versos hablan de una persona que se ha convertido enteramente en una nueva criatura, como resultado de estar “en Cristo.” Para que un cristiano perdiera la salvación, la nueva creación tendría que ser revertida y cancelada.


2.- Un cristiano es redimido. “Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.” (1 Pedro 1:18-19). La palabra “redimido” se refiere a una compra que ha sido hecha, a un precio que ha sido pagado. Para que un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que revocar Su compra por la que pagó con la preciosa sangre de Cristo.


3.- Un cristiano es justificado. “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” (Romanos 5:1). “Justificar” significa “declarar justo.” Todos los que reciben a Jesucristo como Salvador son “declarados justos” por Dios. Para que un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que desdecirse de lo dicho en Su Palabra y retractarse de lo que Él declaró previamente.


4.- A un cristiano se le promete la vida eterna. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.” (Juan 3:16). La vida eterna es una promesa de vida para siempre en el Cielo con Dios. Dios hace esta promesa - “cree, y tendrás vida eterna.” Para que un cristiano perdiera la salvación, la vida eterna tendría que ser retirada. Si a un cristiano se le ha prometido vivir para siempre, ¿cómo entonces puede Dios romper esta promesa, quitándole la vida eterna?


5.- A un cristiano se le garantiza la glorificación. “Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.” (Romanos 8:30). Como lo aprendemos en Romanos 5:1, la justificación es declarada al momento de la fe en Cristo. De acuerdo a Romanos 8:30, la glorificación está garantizada para todos aquellos a quienes Dios justifica. La glorificación se refiere a un cristiano recibiendo un perfecto cuerpo glorificado en el Cielo. Si un cristiano pudiera perder la salvación, entonces Romanos 8:30 sería un error, porque Dios no puede garantizar la glorificación para todos aquellos a quienes Él predestinó, llamó, y justificó.

6.- No hay verso en la Biblia, que diga ni siquiera indirectamente que cuando el Espíritu Santo viene a morar en la vida del nuevo creyente (Ef.1:13), y este creyente falla en su caminar(1Jn.2:1), el Espíritu de Dios abandona su morada que es el nuevo creyente.

Por el contrario, la Biblia si dice que cuando el nuevo creyente falla a Dios, el Espíritu se "contrista". Pablo nos exhorta como nuevo creyentes a no "contristarlo" (Ef.4:30).


Podrían compartirse muchas más ilustraciones de lo que ocurre en la salvación. Sin embargo, aún estas pocas hacen abundantemente claro que un cristiano no puede perder la salvación. La mayor parte, sino todo lo que la Biblia dice que ocurre a una persona cuando recibe a Jesucristo como Salvador, sería invalidado si la salvación pudiera perderse. La salvación no puede ser revertida. Un cristiano no puede ser des-creado como nueva criatura. La redención no puede ser deshecha. La vida eterna no puede perderse y seguir considerándose como eterna. Si un cristiano perdiera la salvación, Dios tendría que retractarse de Su Palabra y cambiar de parecer – dos cosas que la Escritura nos dice que Dios jamás hace.


Las objeciones más frecuentes a la creencia de que un cristiano no puede perder la salvación son; (1) ¿qué hay de aquellos que son cristianos y continuamente viven una vida inmoral? – y – (2) ¿qué pasa con aquellos que son cristianos, pero luego rechazan la fe y niegan a Cristo? El problema con estas dos objeciones es la suposición de que “son cristianos” (1) La Biblia declara que un verdadero cristiano ya no continuará viviendo una vida inmoral (1 Juan 3:6). (2) La Biblia declara que alguien que se separa de la fe, demuestra que realmente nunca fue un cristiano (1 Juan 2:19).


No, un cristiano no puede perder la salvación. Nada puede separar a un cristiano del amor de Dios (Romanos 8:38-39). Nada puede arrebatar a un cristiano de la mano de Dios (Juan 10:28-29). Dios quiere y tiene el poder para garantizar y mantener la salvación que Él nos ha dado. Judas 24-25 dice, “Y Aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.”

DISCERNIMIENTO:

 La Vital Importancia del Discernimiento Bíblico

John MacArthur Grace to You

En su más simple definición, discernimiento es más que la habilidad de decidir entre la verdad y error, correcto e incorrecto. Discernimiento es el proceso de hacer distinciones cuidadosas en nuestros pensamientos acerca de la verdad. En otras palabras, la habilidad de pensar con discernimiento es sinónimo de la habilidad de pensar bíblicamente.

Primera de Tesalonicenses 5:21-22 nos enseña que es la responsabilidad de cada cristiano de poder discernir: "Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal." El apóstol Juan emite una advertencia similar cuando él dice, "Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo." (1 Juan 4:1). De acuerdo con el Nuevo Testamento, discernimiento no es opcional para el creyente - es requerido.

La clave de vivir una vida que no se compromete es la habilidad personal de ejercer discernimiento en cada area de su vida. Por ejemplo, no poder distinguir entre verdad y error deja al Cristiano a la merced de cualquier tipo de enseñanza falsa. Las enseñanzas falsas dirijen a una mente no bíblica, que resulta en una vida sin frutos y en desobediencia-una receta para compremeter su vida.

Desafortunadamente, el discernimiento es un área en la cual la mayoría de los Cristianos tropiezan. Exhiben muy poca habilidad en medir las cosas que les son enseñadas contra el infalible estándar de la Palabra de Dios, y sin saberlo entran en todo tipo de decisiones y comportamiento que no son bíblicos. En pocas palabras, no están armados a tomar una postura bíblica contra la embestida de pensamientos y actitudes no bíblicas que los enfrenta a través del día.

El discernimiento intersecta la vida Cristiana en cada punto. Y la Palabra de Dios nos provee la necesidad del discernimiento acerca de cada asunto en nuestra vida. De acuerdo a Pedro, Dios "nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia" (2 Pedro 1:3). Es a través de del "verdadero conocimiento de Él", que nos han dado todo lo que necesitamos para vivir una vida Cristiana en este mundo caído. ¿Y de qué otra forma tenemos verdadero conocimiento de Dios más que de las páginas de Su Palabra, la Biblia? De hecho, Pedro continua diciendo que ese conocimiento proviene del concedimiento de Dios "por medio de las cuales nos ha concedido sus preciosas y maravillosas promesas" (2 Pedro 1:4).

Discernimiento - la habilidad de pensar bíblicamente acerca de todas las areas de la vida - es indispensable para una vida que no se deja comprometer.¡Es obligatorio para el Cristiano de tomar el discernimiento que Dios ha proveído en Su preciosa verdad! Sin el, los Cristianos están en riesgo de ser "sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina" (Efesios 4:14).

Por John MacArthur © 2007. Usado con permiso. Este artículo originalmente apareció aquí en Grace to You.

DECADENCIA CAÓTICA EN LAS IGLESIA EVANGÉLICAS:

 

Por John MacArthur, hijo

Si vamos a ser personas con discernimiento debemos desarrollar la capacidad de discernir entre lo verdadero y lo falso.

Los idiomas originales de las Escrituras comunican esta idea. La palabra principal usada en hebreo para «discernimiento» es bin. Esta palabra y sus variantes son usadas cientos de veces en el Antiguo Testamento. Muchas veces es traducida «discernimiento», «comprensión», «habilidad», o «cuidado». Pero en el idioma original comunica la misma idea que nuestra palabra discriminación. Incluye la idea de hacer distinción. Significa separar cosas en cuanto a sus diferencias para distinguir entre ellas. El discernimiento, entonces, es sinónimo de discriminación. De hecho, el verbo griego traducido «discernir» en el Nuevo Testamento es diakrino. Significa «hacer diferencia» y se traduce literalmente de esa manera en Hechos 15:9.

Así que el discernimiento es el proceso mental de hacer distinción cuidadosa en cuanto a la verdad. El discernimiento es el pensamiento blanco y negro -- la decisión consciente de rechazar considerar que hay términos medios. Nadie puede discernir verdaderamente sin desarrollar la capacidad de separar la verdad divina del error.
La Escritura nos dice cómo discernir. «Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal» (1 Tesalonicenses 5:21-22). Allí, en tres mandamientos directos, Pablo nos da los requisitos de una mente con discernimiento.
Juzgar todo
Establezcamos rápidamente el contexto para este pasaje. Comenzando con el versículo 16, Pablo da algunos aspectos básicos de la vida cristiana: «Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. No apaguéis el Espíritu. No menospreciéis las profecías». «Examinadlo todo cuidadosamente». Es significativo que Pablo incluye el discernimiento en el contexto de una lista de mandatos básicos.

Es tan crítico para la vida cristiana eficaz como lo son la oración y el contentamiento.
Esto puede sorprender a algunos cristianos que consideran el discernimiento como una responsabilidad específicamente pastoral.

A través de sus cartas a Timoteo, Pablo repetidamente le dice al pastor que preste atención cuidadosa a la sana doctrina, predique la Palabra, proteja la verdad, etc. Pablo también alentó a Timoteo a que evite los falsos maestros y confronte a quienes se oponen a la verdad. Pablo le estaba diciendo que como pastor de su rebaño debía tener discernimiento.
Todo anciano debe tener la habilidad de enseñar la verdad y refutar la falsa doctrina (Tito 1:9). Como pastor, constantemente estoy consciente de esta responsabilidad. Todo lo que leo pasa por un análisis mental discriminatorio. Si usted viera mi biblioteca, rápidamente podría identificar los libros que he leído. Los márgenes están marcados. A veces verá notas alentadoras y partes subrayadas. Otras veces verá signos de pregunta o líneas rojas que cruzan el texto. Constantemente estoy tratando de separar la verdad del error. Leo de esa manera, pienso de esa manera, y por supuesto que predico de esa manera. Mi pasión es conocer la verdad y predicarla con autoridad. Esa debe ser la pasión de todo maestro porque todo lo que enseñamos afecta los corazones y las vidas de quienes nos oyen.
El mismo discernimiento cuidadoso que Pablo exigía a los pastores y ancianos es el deber de todo cristiano: «Examinadlo todo» (1 Tesalonicenses 5:21). La palabra traducida como «examinadlo», dokimazo, es una palabra común en el Nuevo Testamento. En otros lugares es traducida «analizad» o «probad». Se refiere al proceso de analizar algo para revelar su verdadera naturaleza, tal como el análisis de metales preciosos. Pablo alienta a los creyentes a que escudriñen todo lo que oyen para distinguir entre lo verdadero y lo falso. En otras palabras, quiere que sometemos todo a un examen crítico.
Los tesalonicenses tenían muchos deseos de creer cualquier cosa les fuera predicada en el nombre de Cristo (Efesos 4:14). Lucas los compara con la iglesia de Berea, que tenía más discernimiento. Los de Berea «eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así» (Hechos 17:11). Evidentemente los tesalonicenses tenían poco discernimiento desde el principio.
¿Por qué eran tan vulnerables a las falsas enseñanzas? Seguramente fue precisamente porque les faltaba el discernimiento ejemplificado por los de Berea. Los tesalonicenses no examinaban todo a la luz de la Palabra de Dios. Si lo hubieran hecho, no hubieran sido engañados tan fácilmente.
Es importante destacar que los tesalonicenses estaban en desventaja con los cristianos de hoy. No tenían todos los libros del Nuevo Testamento a su disposición. Sin embargo, lo que Pablo les enseñó representaba el mismo conjunto de verdades que está disponible para nosotros hoy en las Escrituras del Nuevo Testamento (2 Tesalonicenses 2:5).
Pablo afirma que la Biblia es el único criterio confiable por medio del cual los creyentes actuales pueden evaluar cualquier mensaje que afirma ser verdad de Dios.
Retened lo bueno
El discernimiento al cual nos llama Pablo requiere una respuesta activa de dos tipos. Primero hay una respuesta a lo que sea bueno: «Retened lo bueno» (1 Tesalonicenses 5:21, ver Romanos12:9). La expresión «retened» habla de proteger la verdad con celo. Pablo nos llama a tener el mismo cuidado que le exigió a Timoteo: «Oh, Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado» (1 Timoteo 6:20 ver 2 Timoteo 1:13-14). En otras palabras, somos protectores de la verdad y debemos protegerla contra todo peligro.

Describe una posición defensiva militar contra toda cosa que subvierta la verdad o de alguna manera la afecte con violencia. Debemos sostener la verdad con seguridad, defenderla con celo, preservarla de todo peligro
«Retener» también implica adoptar algo. Va más allá del consentimiento con «lo bueno» y habla de amar la verdad con todo el corazón. Los que verdaderamente disciernen están apasionadamente comprometidos con la sana doctrina, la verdad, y todo lo inspirado por Dios.
Pablo estaba alentando a los tesalonicenses a alimentar y cultivar su amor por la verdad. Quería que desarrollen un compromiso consciente con toda verdad, una fidelidad a la sana doctrina, un patrón de retener todo lo bueno.
Esto es lo opuesto a la fe atolondrada, sustituir la superstición, falsedad o la fe misma en lugar de la verdad. La fe atolondrada lleva a dos extremos: por un lado mira hacia adentro, confiando en los sentimientos, voces interiores, fantasía u otras sensaciones subjetivas. Por otro lado deposita su esperanza en alguna autoridad humana externa - las enseñanzas de algún líder supremo, la tradición o algún otro canon arbitrario.
Pablo no da lugar a una fe ciega, irracional que rechaza considerar la autenticidad de su objeto y simplemente acepta todo lo que dice ser verdad. Pablo elimina la «fe» guiada por los sentimientos, emociones, y la imaginación humana. En su lugar, debemos identificar «lo que es bueno» al examinar todo cuidadosamente, objetivamente, racionalmente, evaluando todo de acuerdo a las Escrituras.
Ningún maestro humano, ninguna experiencia personal, ningún sentimiento fuerte debe ser eximido de este examen. De hecho, si las palabras de los profetas en los tiempos apostólicos debían ser examinadas y evaluadas, seguramente debemos tomar las palabras de quienes se llaman a sí mismos «profetas» y predicadores hoy en día y someterlas a un análisis aún más intenso a la luz del Nuevo Testamento. Lo mismo es cierto de toda emoción y experiencia subjetiva. La experiencia y los sentimientos, no importa cuán poderosos sean, no determinan la verdad. Esas cosas deben ser analizadas.
«Lo bueno» es la verdad que está de acuerdo con la Palabra de Dios. La palabra «bueno» es kalos, que habla de algo que es bueno por su naturaleza. No es simplemente algo agradable, hermoso, o deseable en su apariencia. Se refiere a algo bueno en sí mismo. En otras palabras, «lo bueno» no es lo que nos entretiene, lo que es bien recibido por el mundo ni lo que satisface a la carne. Lo bueno es verdadero, auténtico, confiable, aquello que está de acuerdo con la Palabra de Dios infalible.
Cuando usted encuentre tal verdad, abrácela y guárdela como un tesoro.
Apartarse de lo malo
El otro aspecto del mandamiento de Pablo es una respuesta negativa al mal: «absteneos de toda especie de mal» (1 Tesalonicenses 5:22). La palabra traducida «absteneos» es un verbo muy fuerte que significa «mantener distancia», «rehuir». Es la misma palabra usada en 1 Tesalonicenses 4:3, «que os apartéis de la fornicación», y en 1 Pedro 2:11, «que os abstengáis de los deseos carnales». Nos dice que debe haber una separación total de «toda clase de mal». Esto, por supuesto, incluiría el mal comportamiento. Pero en este contexto la referencia más importante parece ser la mala enseñanza o doctrina. Habiendo examinado todo a la luz de la Palabra de Dios, cuando usted identifique algo que no corresponde -- algo que es malo, no es cierto, es erróneo o contrario a la sana doctrina -- apártese de ello.
Satanás disfraza sus mentiras como verdad. No siempre hace guerra abierta contra el Evangelio. Es mucho más probable que ataque la Iglesia infiltrándola con error sutil. Usa la estrategia del «Caballo de Troya», ubicando sus líderes falsos en la Iglesia, donde pueden «introducir encubiertamente herejías destructoras» (2 Pedro 2:1). Pone sus mentiras en labios de alguien que dice hablar de parte de Jesucristo -- alguien agradable y atractivo -- y luego reparte sus mentiras perversas en la Iglesia donde puede desviar a los discípulos de Cristo (Hechos 20:30). Vincula a la Biblia con mentiras (Mateo 4:6). Usa decepción e hipocresía. Disfraza la mentira como verdad. Hace parecer buena a la maldad.
Millones en la Iglesia hoy día están siendo abrumados por el truco del «Caballo de Troya» mientras que otros son engañados por cualquier cosa que dice ser cristiana. No examinan todo. No se afierran a la verdad. Y no descartan lo malo. Son vulnerables a la falsa doctrina y no pueden defenderse de la fe atolondrada.
Una receta para el discernimiento
Dios nos ha dado la verdad de Su Palabra y nos manda que la guardemos y la pasemos a la próxima generación. Francamente, la generación actual está fracasando miserablemente en esta tarea. A menos que haya un cambio radical en la forma en que vemos la verdad, la Iglesia continuará perdiendo influencia, será cada vez más mundana, y se irá más y más hacia la fe atolondrada.
¿Cómo podemos cultivar el discernimiento? ¿Qué debe suceder para que la Iglesia corrija estas tendencias y recobre una perspectiva bíblica?
Desear sabiduría
El primer paso es el deseo. Proverbios 2:3-6 dice: «Si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz; si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros, entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios. Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca vienen el conocimiento y la inteligencia».
Si no deseamos el discernimiento, no lo tendremos. Si lo que nos importa es la felicidad, la salud, el dinero, la prosperidad, la comodidad y la satisfacción personal, nunca tenderemos discernimiento. A menos que estemos dispuestos a examinar todas las cosas cuidadosamente, no podemos esperar tener defensa alguna contra la fe atolondrada.
El deseo por el discernimiento es un deseo nacido de la humildad. Es la humildad la que admite la posibilidad de que nos engañemos a nosotros mismos (Jeremías 17:9). Es la humildad la que desconfía de los sentimientos personales y desprecia la autosuficiencia (2 Corintios 12:5). Es una humildad que nos lleva a la Palabra de Dios como autoridad final en todas las cosas (Hechos 17:11).
Nadie tiene toda la la verdad. Yo ciertamente no la tengo. Mi corazón puede ser engañado igual que el de cualquier otro. No soy inmune a la decepción de Satanás. Todos somos iguales en este sentido. La única defensa que tenemos contra la falsa doctrina es discernir todo, sospechar de lo que nos dicen nuestros sentidos, examinar todas las cosas, verificar todas las posibles verdades con las Escrituras, y manejar la Palabra de Dios con gran cuidado.
El deseo de tener discernimiento, entonces, implica una gran estima de las Escrituras y el entusiasmo por comprenderlas correctamente (2 Timoteo 2:15).
Orar por discernimiento
El segundo paso es la oración. Ésta, por supuesto, naturalmente sigue al deseo. La oración es la expresión hacia Dios del deseo del corazón.
Cuando Salomón fue coronado luego de la muerte de David, el Señor se le apareció en un sueño y le dijo: «Pide lo que quieras que yo te dé» (1 Reyes 3:5). Salomón podría haber pedido riquezas materiales, poder, victoria sobre sus enemigos, o lo que quisiera. Pero Salomón pidió discernimiento (v. 9). La Escritura dice: «y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto» (v. 10).
Fíjese que Dios alabó a Salomón porque su pedido fue completamente altruista. «Porque has demandado esto y no pediste para ti» (v. 11). El egoísmo es incompatible con el verdadero discernimiento.
La Iglesia evangélica moderna ha producido una generación de creyentes tan centrados en sí mismos que no pueden tener discernimiento. Sólo les interesa el beneficio personal, incluso en aspectos espirituales. Solamente les importa que se satisfagan las necesidades que ellos sienten.
Aunque Salomón tuvo oportunidad de pedir larga vida, prosperidad personal, salud, dinero, ignoró todo eso y en cambio pidió discernimiento. Por ello Dios también le dio riquezas, honor y larga vida mientras siguiera en el camino del Señor (v. 11-14).
Santiago 1:5 promete que Dios responderá generosamente a la oración por discernimiento: «Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada».
Obedecer la verdad
Alguno señalará que con toda su sabiduría, sin embargo Salomón fue un fracaso al fin de su vida (1 Reyes. 11:4-11). «...su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David» (v. 4).
Pero Salomón no falló repentinamente al final de su vida. Las semillas de su fracaso fueron sembradas al comienzo. El mismo capítulo que nos habla del pedido de discernimiento de Salomón, nos dice que Salomón «hizo parentesco con Faraón rey de Egipto, pues tomó la hija de Faraón» (1 Reyes 3:1). El versículo tres dice que «Salomón amó a Jehová, andando en los estatutos de su padre David; solamente sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos».
Desde el comienzo su obediencia no fue completa. Seguramente con toda su sabiduría sabía lo correcto, pero toleraba la transigencia y la idolatría entre el pueblo de Dios (v. 2) ¡y aún practicaba la idolatría él mismo!
El discernimiento no es suficiente si no va acompañado de la obediencia (Santiago 1:22). La falta de obediencia es un engaño a nosotros mismos. No es verdadero discernimiento, no importa cuánto conocimiento intelectual tengamos. Salomón es prueba bíblica de que aún el verdadero discernimiento puede ceder a un engaño propio destructivo. La desobediencia inevitablemente destruye el discernimiento.
Seguir a líderes con discernimiento
El cuarto en nuestra serie de pasos hacia el discernimiento bíblico es éste: imitar a quienes demuestran tener discernimiento. No siga a líderes que son «niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina» (Efesios 4:14). Encuentre y siga a líderes que demuestran la habilidad de discernir, de analizar y refutar el error, de enseñar las Escrituras claramente y correctamente. Escuche a predicadores que enseñen cuidadosamente la Palabra de Verdad. Expóngase a la enseñanza de personas que piensan críticamente, analíticamente y cuidadosamente. Escuche a personas que entienden dónde el error ha atacado a la Iglesia a través de la historia
Como pastor, yo mismo hago esto. Hay ciertos autores que han demostrado capacidad en el manejo de la Palabra y en cuyo juicio he llegado a confiar. Cuando encuentro un tema difícil, ya sea un problema teológico, un aspecto controvertido, una nueva enseñanza que nunca antes he oído, lo que sea, voy a estos autores primero para ver qué tienen que decir.
Mucho de lo que han escrito los gigantes espirituales de la historia todavía está disponible. Todos podemos aprender de estos hombres con discernimiento, y nos haría bien imitar la claridad con que hablaban la verdad en contra del error.
Los que pueden poner en evidencia y responder a los errores de los falsos maestros están en el cuerpo de Cristo para ayudarnos a todos a pensar críticamente y con claridad. Aprenda de ellos.
Depender del Espíritu Santo
Aunque los ejemplos humanos son tremendamente importantes, al fin de cuentas el Espíritu de Dios es el verdadero Discernidor. Es Su rol guiarnos a toda verdad (Juan 16:13). 1 Corintios 2:11 dice: «Nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios». (Ver 1 Corintios 2:12-15).
Así que el discernimiento depende, en última instancia, del Espíritu Santo. A medida que somos llenados y controlados por el Espíritu Santo, Él nos da discernimiento.

Estudiar las Escrituras

Finalmente, volvemos al punto que hemos mencionado repetidas veces. El verdadero discernimiento requiere el estudio diligente de la Palabra de Dios. Nadie puede verdaderamente tener discernimiento sin comprender la Palabra de Dios. Todo el deseo del mundo no le puede dar discernimiento si usted no estudia las Escrituras. La oración por el discernimiento no es suficiente. La obediencia por sí misma no será suficiente. Tampoco serán suficientes los ejemplos humanos que Dios le da. Aun el Espíritu Santo no le dará discernimiento aparte de Su Palabra.
El discernimiento florece solamente en un ambiente de estudio bíblico y enseñanza. Cuando Pablo se estaba despidiendo de los ancianos de Éfeso, les advirtió sobre las influencias devastadoras que los amenazarían en su ausencia (Hechos 20:28-31). Les alentó a estar en guardia, alerta (vv 28, 31). ¿Cómo? Solamente la Palabra de Dios: «Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, la cual es poderosa para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados» (Hechos 20:32).
Examinemos 2 Timoteo 2:15 con cuidado: «Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad». Primero, sugiere que la persona con discernimiento podrá distinguir entre la Palabra de Verdad y las «profanas y vanas palabrerías» mencionadas en el versículo 16. La tarea de separar la Palabra de Dios de la tontería humana es realmente un gran desafío para muchos hoy día. Tome nota de las crecientes cantidades de libros «cristianos» que promueven puntos de vista extraños. Debemos descartar tal falta de sensatez y dedicarnos a la Palabra de Dios. Tenemos que poder distinguir entre la verdad y el error.
Pablo dice que este obrero aprobado «no tiene de qué avergonzarse» (2 Timoteo 2:15). La palabra «avergonzarse» es muy importante. Lo que Pablo sugiere en este pasaje es que nos avergonzaremos delante de Dios mismo si manejamos la Palabra de Dios sin discernimiento. Si no podemos distinguir entre la verdad y las vanas palabrerías, si no podemos identificar y responder a los maestros falsos, o si no podemos manejar la verdad de Dios con habilidad y comprensión, deberíamos estar avergonzados.

Y si podemos usar bien la palabra de verdad, entonces debemos estudiarla con gran diligencia. No hay atajos. Solamente a medida que conocemos bien la Palabra de Dios somos «perfectos, preparados para toda buena obra» (2 Timoteo 3:17). Ésa es la esencia del discernimiento. creciendo
La madurez espiritual es el proceso de aprender a discernir. El crecimiento en la gracia es un proceso continuo en esta vida terrenal. Ningún cristiano alcanza la madurez completa en esta tierra (1 Corintios13:12). Debemos continuamente «crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo» (2 Pedro 3:18).
A medida que maduramos, nuestros sentidos se ejercitan en la habilidad de discernir entre el bien y el mal (Hebreos 5:14). Cuando dejamos de ser niños, nos volvemos más estables (Efesios 4:14-15). Las personas maduras son personas con discernimiento.
Sabemos esto basándonos en el mundo natural. La responsabilidad más importante de los padres es enseñarles a los hijos a tener discernimiento. Lo hacemos continuamente, aún cuando nuestros hijos son adolescentes. Les ayudamos a pensar sobre diferentes asuntos, comprender lo que es sabio y lo que es necio, les alentamos a tomar las decisiones correctas. De hecho, el objetivo de un padre es criar un hijo con discernimiento. No pasa de la noche a la mañana, y no sucede sin enseñanza diligente de por vida.
Lo mismo es cierto en la vida espiritual. No oramos por discernimiento y nos despertamos con toda sabiduría. Es un proceso en el cual crecemos.
Continúe en el camino de la madurez. A veces hay sufrimientos y pruebas (Santiago 1:2-4, 1 Pedro 5:10). Muchas veces es necesario el castigo divino (Hebreos 12:11). Siempre requiere disciplina personal (1 Timoteo 4:7-8). Pero la recompensa es rica:
Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría,
Y que obtiene la inteligencia;
Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata,
Y sus frutos más que el oro fino.
Más preciosa es que las piedras preciosas;
Y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella.
Largura de días está en su mano derecha;
En su izquierda, riquezas y honra.
Sus caminos son caminos deleitosos,
Y todas sus veredas paz.
Ella es árbol de vida vida a los que de ella echan mano,
Y bienaventurados son los que la retienen.
...
Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos;
Guarda la ley y el consejo,
Y serán vida a tu alma,
Y gracia a tu cuello.
Entonces andarás por tu camino confiadamente,
Y tu pie no tropezará.
(Proverbios 3:13-18, 21-23)

John F. MacArthur hijo, tomado de su libro Reckless Faith, capítulo 3.

YO SOY CATOLICO: POR QUE DEBO DE CONSIDERAR EL CONVERTIRME EN CRISTIANO?

POR: gotQuestion.org?

PRIMERO:

por favor comprende que no intentamos ofenderte en la redacción de esta pregunta. Verdaderamente recibimos preguntas de católicos, tales como; “¿Cuál es la diferencia entre católicos y cristianos?” En conversaciones cara a cara con católicos, literalmente hemos escuchado, “Yo no soy cristiano, soy católico” Para muchos católicos, el término “cristiano” y “protestante” son sinónimos. Con todo lo expuesto, el interés ento de este artículo es que los católicos estudien lo que dice la Biblia acerca de ser un cristiano, y quizás consideren que la fe católica no es la mejor representación de lo que describe la Biblia. Como un antecedente, favor de leer nuestro artículo de “¿Qué es un cristiano?

La diferencia clave entre católicos y cristianos es la visión que se tiene de la Biblia. Los católicos ven la autoridad de la Biblia al mismo nivel de la autoridad de la Iglesia y la tradición. Los cristianos ven la Biblia como la suprema autoridad para la fe y la práctica. La pregunta es, ¿cómo se presenta la Biblia a sí misma? 2 Timoteo 3:16-17 nos dice, “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” La Escritura, por sí misma, es suficiente para que el cristiano sea enteramente preparado para toda buena obra. Este texto nos dice que la Escritura no es “solo el principio”, o “solo las bases”, o el “cimiento para una más completa tradición eclesiástica.” Por el contrario, la Escritura es perfecta y totalmente suficiente para todo en la vida cristiana. La Escritura puede enseñarnos, reprendernos, corregirnos, entrenarnos, y equiparnos. Los cristianos bíblicos no niegan el valor de las tradiciones de la iglesia. Más bien, los cristianos sostienen que para que una tradición de la iglesia sea válida, debe estar basada en una clara enseñanza de la Escritura, así como estar en concordancia con la misma. Amigo católico, estudia la Palabra de Dios por ti mismo. En la Palabra de Dios encontrarás la descripción y la intención de Dios para Su iglesia. 2 Timoteo 2:15 dice, “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”

UNA SEGUNDA  diferencia clave entre católicos y “cristianos bíblicos” es el entendimiento de la manera en que podemos aproximarnos a Dios. Los católicos tienden a aproximarse a Dios a través de intermediarios, tales como María o los santos. Los cristianos se aproximan a Dios directamente, ofreciendo oraciones a nadie más que a Dios mismo. La Biblia proclama que nosotros podemos aproximarnos al trono de Gracia de Dios confiadamente (Hebreos 4:16). La Biblia es perfectamente clara en que Dios desea que le oremos a Él, que tengamos comunicación con Él, que le pidamos a Él las cosas que necesitamos (Filipenses 4:6; Mateo 7:7-8; 1 Juan 5:14-15). No hay necesidad de mediadores o intermediarios, porque Cristo es nuestro único y solo mediador (1 Timoteo 2:5), y tanto Cristo como el Espíritu Santo, están ya intercediendo a nuestro favor (Romanos 8:26-27; Hebreos 7:25). Amigo católico, Dios te ama íntimamente y ha provisto una puerta abierta para una comunicación directa a través de Jesucristo.

LA DIGERENCIA MÁS  crucial entre católicos y “cristianos bíblicos” está en el tema de la salvación. Los católicos ven la salvación casi enteramente como un proceso, mientras que los cristianos ven la salvación de dos formas; como un estado y un proceso. Los católicos se ven a sí mismos como “siendo salvados”, mientras que los cristianos se ven a sí mismos como “habiendo sido salvados”. 1 Corintios 1:2 nos dice, “... a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos...” Las palabras “santificados” y “santos” vienen de la misma raíz griega. Este verso establece ambas cosas, que los cristianos son santificados y llamados a ser santos. La Biblia presenta la salvación como un regalo que es recibido al momento en que una persona pone su fe en Jesucristo como su Salvador (Juan 3:16). Cuando una persona recibe a Cristo como Salvador, él / ella es justificada, (declarada justa – (Romanos 5:9), redimida (rescatada de la esclavitud del pecado – 1 Pedro 1:18), reconciliada, (logrando la paz con Dios – Romanos 5:1), santificada (puesta aparte para los propósitos de Dios – 1 Corintios 6:11), y renacida como una nueva creación (1 Pedro 1:23; 2 Corintios 5:17). Cada una de estas características son hechos consumados que son recibidos al momento de la salvación. Los cristianos son entonces llamados a vivir y practicar (llamados a ser santos), lo que ya es una realidad, posicionalmente (santificados).

El punto de vista católico es que la salvación se recibe por fe, pero entonces ésta debe ser “mantenida” por buenas obras y participación en los Sacramentos. Los cristianos bíblicos no niegan la importancia de las buenas obras o que Cristo nos llama a observar las ordenanzas en memoria de Él y en obediencia a Él. La diferencia es que el punto de vista cristiano es que estas cosas son el resultado de la salvación, y no un requerimiento para la salvación, o un medio para mantener la salvación. La salvación es una obra completa, comprada por el sacrificio expiatorio de Jesucristo (1 Juan 2:2). Como resultado, todos nuestros pecados son perdonados y se nos promete la vida eterna en el cielo, al momento en que recibimos el regalo que Dios nos ofrece – la salvación a través de Jesucristo (Juan 3:16).

Amigo católico, ¿deseas esta “salvación tan grande” (Hebreos 2:6)? Si es así, todo lo que debes hacer es recibirla (Juan 1:12), a través de la fe (Romanos 5:1). Dios nos ama try nos ofrece la salvación como un regalo (Juan 3:16). Si recibimos Su gracia, por fe, tenemos la salvación como nuestra eterna posesión (Efesios 2:8-9). Una vez salvados, nada podrá separarnos de Su amor (Romanos 8:38-39). Nada puede arrebatarnos de Su mano (Juan 10:28-29). Si deseas esta salvación, si deseas obtener el perdón de todos tus pecados, si deseas tener la seguridad de tu salvación, si deseas tener acceso directo al Dios que te ama – recíbela y es tuya. Esta es la salvación por la que Jesús murió para concedérnosla y la que Dios ofrece como un regalo.

Si has recibido a Jesucristo como tu Salvador por fe, a causa de lo que has leído aquí hoy, por favor háznoslo saber dando un clic en el botón de abajo donde dice “Yo he aceptado hoy a Jesucristo”. ¡Bienvenido a la familia de Dios! ¡Bienvenido amigo católico, a la vida cristiana!

EL SANTO SUPREMO.

Preguntas:

(1).-Quien es el Santo supremo de acuerdo a la Biblia?

(2).- Por quien son santos los cristianos de acuerdo a la Biblia?

(3).- Quienes son los santos cristianos de acuerdo a la Biblia?

(4).- Por que son santos los cristianos de acuerdo a la Biblia?

(5).- Que significa ser santo de acuerdo a la Biblia?

NOTA:

    Todas estas preguntas son contestadas a través de este escrito. Solo necesita leerlo con sumo cuidado y atención.


INTRODUCCION:

    A través de los tiempos, la palabra "santo" ha sido mal interpretada por algunos círculos religiosos.

DEFINICIÓN:

    Los santos (del latin "sanctus"; del griego "hagios"; del hebreo "qadosh"), significa "elegido por Dios", o bien "diferenciado"; o "apartado por Dios".

    Son hombres o mujeres destacados en las diversas traiciones religiosas por sus atribuidas relaciones especiales con las divinidades o por una particular elevación ética.


He aquí algunas de las interpretaciones:

    De acuerdo a la interpretación católica, un santo, es: "una persona que por sus cualidades o acciones ha sido canonizada por la iglesia católica".

    También, santo de acuerdo a la interpretación católica, son todas aquellas figuras o estatuas que representan a algún o algunos personajes que se destacaron durante su vida como representantes de piedad.

    Otra definición, es: "Persona que es de especial virtud o ejemplo". 

    "Persona consagrada a Dios o vive conforme a su ley llevando una vida santa".

OBSERVACIÓN:

    Que podemos observar en este escrito? (1) Que su traducción venida de tres idiomas, tales como: "latin, griego, y hebreo", son correctos. (2) Pero ya en la definición, su alcance de comprensión, es completamente erróneo. (3) Ese alcance de comprensión, llega solamente a que la identificación de "santo", es a base o por causa del esfuerzo humano.

    Lo cual contradice totalmente el inicio de la interpretación de la palabra "santo". La interpretación de la palabra nos da a entender que es Dios mismo el que da la pauta de llamarnos "santo", sin ningún mérito alguno por parte de nosotros, pero por el mérito de alguien mas, y en este caso es Jesus, como veremos más adelántate de acuerdo a las escrituras.

RESPUESTA AL TEMA:

La palabra “santo” viene de la palabra griega “hagios” que significa “consagrado a Dios, santo, sagrado, piadoso.” Casi siempre es usado en plural, “santos” “...Señor, he oído de muchos a cerca de este hombre, cuántos males ha hecho a Tus santos en Jerusalén.” (Hechos 9:13). “Aconteció que Pedro, visitando a todos, vino también a los santos que habitaban en Lida.” (Hechos 9:32) “lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos de los santos,....” (Hechos 26:10). “Saludad a todos los santos en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:21). En la Escritura hay 68 usos del plural de “santo.”


La idea de la palabra “santo” es un grupo de gente apartada para el Señor y Su reino. Hay tres referencias que aluden al carácter piadoso de los santos; “que la recibáis en el Señor, como es digno de los santos,..” (Romanos 16:2) “a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para edificación del cuerpo de Cristo.” (Efesios 4:12) “Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos” (Efesios 5:3).


Por lo tanto, bíblicamente hablando, los “santos” son el cuerpo de Cristo, los cristianos, la iglesia. Todos los cristianos son considerados santos. Todos los cristianos son santos... y al mismo tiempo son llamados a ser santos. 1 Corintios 1:2 dice claramente, “a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos...” Las palabras “santificados” y “santos” provienen de la misma raíz griega, como la palabra que es traducida comúnmente como “santos”. Los cristianos son santos, en virtud de su unión con Jesucristo. Los cristianos son llamados a ser santos, para que permitan que paulatinamente su vida se ajuste cada vez más a su posición en Cristo. Esta es la descripción bíblica y el llamado de los santos.


¿Qué entiende por “santos” la Iglesia Católica, en comparación con la enseñanza bíblica? No mucho. En la teología Romana Católica, los santos están en el cielo. En la Biblia, los santos están en la tierra. En la enseñanza Romana Católica, una persona no se convierte en santo, a menos que él/ella sea “beatificado” o “canonizado” por el Papa o un obispo prominente. En la Biblia, cualquiera que ha recibido a Jesucristo por la fe, es santo. En la práctica Romana Católica, los santos son reverenciados, se les reza y en algunos casos, son adorados. En la Biblia, los santos son llamados a reverenciar, adorar y orar únicamente a Dios.

CONCLUSION:

    Si la Biblia es clara en decir que todos aquellos que hemos creido en Jesus somos llamados "santos" es porque la sanidad de Cristo ha sido puesta o imputada en nosotros de manera posicional, entonces podemos decir sin duda alguna que el Santo de Santos, es Jesus nuestro Señor.

    Concluimos, de que somos santos por Cristo Jesus.

    Concluimos que santos son aquellos que han aceptados a Jesus como Señor y salvador de sus vidas.

    Concluimos entonces, de que son santos, porque la "Santidad" de Cristo, es puesta o imputada en el o ella cuando acepta a Jesus como Señor y Salvador de su o sus vidas.

¿QUE ES SER UN CRISTIANO VERDADERO?

TEMA:

¿QUE ES UN CRISTIANO?

INTRODUCCION:

     La definición de Webster define a un cristiano como una persona que se identifica de creer en Jesus como el Cristo, y en sus enseñanzas. Pero, surgen problemas con esta definición un poco general.

¿Que tal con los Testigos de Jehova?

¿Que tal con los Mormones?

¿Que tal con los Católicos?

¿Que tal con los Musulmanes?

     Todos ellos dicen creer en Jesus como el Hijo de Dios, y lo predican, a excepción de los musulmanes que niegan de que "Ala" como le llaman ellos al Padre, tenga Hijo, pero creen en Jesus.

     Así que partiendo de esta información, tenemos que llegar a un entendimiento claro que para ser un "verdadero cristiano", debemos de comenzar por preocuparnos por saber si se nos esta presentando al verdadero Jesus del que la Biblia nos presenta.

     La Biblia es clara en decir que fuera del Jesus, no hay salvación. Que no hay otro nombre dado a los hombre en que puedan ser salvos (Hechos 4:12).  y si la Biblia habla de esta afirmación tan "poderosa", puede un Jesus no Bíblico darnos la salvación que se nos promete? Por supuesto que no.

EL VERDADERO JESUS:

     Pablo fue enfático cuando dijo que si se nos presentaba un evangelio diferente al que se predica en la Biblia (ellos), sea esta persona "anatema", que es sinónimo de "maldito" (Ga.1:8-9).

     Juan nos advierte que si hay organizaciones que niegan de que Jesus no vino en carne, no es de Dios (1Jn.4:2).

     Por el profeta Isaias 9:6, nos damos cuenta de que a Jesus se le reconoce como "Dios Eterno y Poderoso".

     Juan 1:1, nos declara que el verbo (la palabra), estando en el seno del Padre, se le reconoce como Dios.

     En Juan 8:58, Jesus mismo reconoce ser "El Yo Soy", pronombre personal que el Padre le da a Moises en (Ex. 3:14). Esto enfurece a los fariseos al tal grado que lo quieren apedrearlo, pues se hacia igual a Jehova del Antiguo Testamento.

    En Juan 10:31 se observa a los fariseos queriendo apedrear a Jesus, por lo que Jesus les pregunta porque obra es que ellos lo quieren apedrear, y ellos responden: "Por buena obra no te apedreamos, sino por la "blasfemia"; porque tu, siendo hombre te haces Dios".

     Esta es una clara comprensión de los fariseos de que cuando Jesus dijo: "Yo y el Padre uno somos", es una evidencia de que también es Dios igual al Padre (Jn.10:30).

     El verdadero Jesus no fue la primera criatura creada, por el contrario por El todas las cosas fueron creadas. Jesus dijo ser eterno cuando dijo: "Antes que Abraham fuese, YO SOY" (Jn. 8:58; Jn. 1:1).  Decir todo esto, o sea, decir de que Jesus es Dios Eterno igual al Padre, era digno de muerte (Lev.24:16).

    Así que mi estimado lector, negar de que Jesus es todo lo que anteriormente se ha escrito de El, es negar la deidad divina de Jesus , por tanto es negar de que es Dios con la misma esencia del Padre. Si no es esto lo que se cree de la Biblia, entonces, estamos creyendo en un falso Jesus, y por tanto no tenemos salvación eterna aun.

     Hay mas evidencia, pero con estas creemos que es suficiente.

EL FALSO JESUS:

      El falso Jesus, es aquel que se considera una criatura creada al igual que todas las otras cosas como lo creen los Testigos de Jehova, y (toman a Col. 1:15, como referencia).

     Es aquel que se considera "un dios", como los Testigo de Jehova (Jn.1:1).

     El Jesus de los Mormones es el primer hijo espiritual del Padre de una de sus esposas.

     El Jesus de los Mormones, progreso en el mundo espiritual hasta que llego a ser Dios. Jesus debido a su obediencia y devoción, a la verdad, llego a pináculo de la inteligencia lo que lo califico como Dios.

     Posterior a su encarnación, Jesus era el Jehova del Antiguo Testamento.

     Su aparición en la tierra se debió a la relación sexual entre el Padre celestial y Maria.

    El Jesus de los católicos, es el que los cristianos creen pues tiene el mismo fundamento, pero la diferencia es que a Jesus no se le da toda la gloria que la Biblia le da. Ellos creen que Jesus no solamente es el redentor de la humanidad, sino que su madre Maria también lo es, y por eso le llaman la "co-redentora".

     Que Jesus necesita de la intervención de Maria en el cielo para con la raza humana para que se puedan escuchar nuestras peticiones delante el Padre.

     Que es necesario de la intervención de los santos delante del Padre, junto con María y Jesus.

     Que es necesario de las obras para ser salvo pues el sacrificio de Jesus no es suficiente.

     El Jesus de los Musulmanes es simplemente un profeta. No es hijo de Dios (Ala), pues Ala no tiene hijo.

CONCLUSIÓN:

     Así que la próxima ves que le presente las buenas nuevas, asegúrese de que verdaderamente sean la buenas nuevas de las que la Biblia habla. Estas buenas nuevas nos son buenas nuevas si se nos presentan un Jesus falso. La verdaderas buenas nuevas son aquellas donde se reconocen a Jesus como el Eterno Hijo de Dios. El Hijo Eterno, El Dios Eterno, con la misma esencia igual al Padre.

     Esas si son buenas nuevas.

SON LOS TESTIGOS DE JEHOVA CRISTIANOS?

TEMA:

          SON LOS TESTIGOS DE JEHOVA CRISTIANOS?


INTRODUCCION:

    Cuanto de nosotros los cristianos pensamos verdaderamente que los Testigos de Jehova son verdaderamente cristianos solo porque hablan de Jesus?

    Cuantos de nosotros los cristianos tenemos dudas de si verdaderamente los Testigos de Jehova son cristianos o no?

    Cuantos de nosotros los cristianos verdaderamente creemos que los Testigos de Jehova no son verdaderamente cristianos?

    Aunque usted no lo crea, hay una gran variedad de creyentes que califican al menos en las dos primeras de las tres categorías que acabo de mencionar. Creen que son cristianos, no están seguros de si son o no.

Razón? Falta de interés por aprender al menos los tres primeros grupos.

    A continuación una pequeña información que nos ayudara a entender a esta organización que aun sigue ganando adeptos a sus filas.


(1).- Al igual que los Mormones, los Testigos de Jehova, creen que el cristianismo murió con el últimos de los apóstoles.

(2).- Creen que el cristianismo no fue resucitado hasta que sus fundadores (Mormones/Testigos), Jose Smith/Carlos Russell, comenzaron con sus respectivas organizaciones haya por los años 1870s

(3) A la vista de los Testigos de Jehova, la cruz es un símbolo pagano adoptado por la iglesia apóstata.

(4).- En lo que respecta a la salvación, los Testigos enseñan que no la hay fuera de su organización.

(5).- Los Testigos creen que el andar de puerta en puerta, es la expresión autentica del verdadero cristiano.

(6).- Comprometen la naturaleza  de Dios.

(7).- Enseñan que el termino Trinidad es una monstruosa enseñanza diabolica venida directamente del diablo. Un Dios con tres cabezas.

(8).- Que Jesus es un dios menor al Padre Dios.

(9).- Que Jesus fue creado por Dios el Padre como el arcángel Miguel.

(10).- Que Jesus fue meramente un ser humano mientras estaba en la tierra.

(11).- Que Jesus después de resucitar fue recreado como un espíritu inmaterial.

(12).- Niegan la resurrección corporal de Jesus.

(13).- De acuerdo a los Testigos, el cuerpo de Jesus fue disuelto en gas o esta preservado en algún lugar como memoria del gran amor de Dios.

(14).- Creen que solo los 144.000 son los que van a estar en la eternidad con Cristo, en el cielo nuevo y tierra nueva (Ap.21:1; 22;17).

(15).- Enseñan que solo los 144.00 son los que van a entrar al cielo (la pequeña manada), y el resto de ellos (la gran multitud), heredaran la tierra.

(16).- Enseñan que solo los 144.000 son los que nacen de nuevo y ser bautizados, y que el resto de ellos no necesitan nacer de nuevo ni bautizarse.

(17).- No celebran cumpleaños o días feriados tales como el día de acción de gracia (USA).

(18).- No permiten la transfusión de sangre.

(19).- No creen el el rapto de la iglesia.

(20).- No se les permite leer otra literatura que no sea la de ellos.

(21).- No se permite leer otra Biblia que no sea la que ellos imprimieron. (Traducción del Nuevo Mundo).

SON CRISTIANOS LOS MORMONES?

TEMA:

          SON CRISTIANOS LOS MORMONES?

INTRODUCCION:

    Cuantos de nosotros los cristianos sabemos que los Mormones son verdaderamente cristianos solo porque hablan de Jesus?

    Cuantos de nosotros los cristianos tenemos dudas de si verdaderamente los Mormones son cristianos?

    Cuantos de nosotros los cristianos creemos que los Mormones no son verdaderamente cristianos?

    Aunque usted no lo crea, hay una gran cantidad de creyentes que califican al menos en las dos primeras de las tres categorías  que acabo de mencionar.

    Creen que verdaderamente son cristianos, o al menos no están seguro de si son o no.

Razón? Falta de interés por aprender al menos los dos primeros grupos.

    A continuación una pequeña información que nos ayudara a entender a esta organización que aun sigue ganando adeptos a sus filas.

(1).-Su fundador fue Jose Smith.

(2).- El nombre verdadero de ellos es "La Iglesia de los Santos de los Últimos dias".

(3).- El nombre "Mormon", es por el libro que ellos tienen.

(4).- La fundación de la iglesia fue a causa de una revelación que recibió Jose Smith, donde se le dice que todas las iglesias existentes estaba equivocadas.

(5).- Se le dijo que fue escogido para restaurar a la verdadera iglesia.

(6).- Jose Smith declara que el Padre fue una vez como nosotros, y que ahora es un hombre exaltado. Dios es un hombre perfecto glorificado, un personaje de carne y hueso. Dentro de su cuerpo tangible se encuentra un Espíritu eterno. (Información encontrada en Doctrina y Convenios 130:22). (Leer Juan 4:24 para contradecir esta posición).

(7).- Declaran que Jesus y Lucifer (nombre que en ese entonces tenía el diablo), son hermanos, siendo Jesus el hermano mayor; y por tanto nuestros hermanos. (Información encontrada en el libro de (Abraham 3:27) que es parte del libro "Doctrinas y Convenios"). (Leer Juan 1:3; Col. 1:16, para contradecir esta posición).

(8).- Declaran que Jesus antes era Jehova (Abraham 3:27). (Leer Juan 1:1, para contradecir esta posición).

(9).- Consideran que la salvación es por "gracia", pero también por "obras". (Leer Ro. 4:4-5; Ef. 2:5,8-9), para contradecir esta posición). (Leer Juan 10:18 para contradecir esto).

(10).- Declaran que tanto Jesus y Lucifer se presentaron ante el Padre para ser seleccionado de quien iba a redimir el mundo. El padre selecciono a Jesus (Abraham 3:27). (Leer Juan 10:18 para contradecir esta posición).

(11).- Esto es lo que dijo Lucifer ante el Padre cuando se ofreció redimir al mundo: "Heme aquí, envíame a mi. Seré tu hijo y redimiré a todo el genero humano, de modo que no se perderá ni una sola alma, y de seguro lo hare; dame pues, tu honra" (Libro de Moises 4:1). (Leer Isaias 43:11, para contradecir esta posición).

(12).- Están de acuerdo de que Cristo murió por nosotros y por nuestros pecados, pero que también tenemos la libertad de elegir a obedecer sus mandamientos y probar con esta obediencia si somos dignos de ser exaltados (Moises 4:2). Esto es en base a una doctrina de ellos que dice: "Como el hombre es, Dios fue alguna vez, y que como Dios es, el hombre se convertirá" (Información dada por Melvin J. Ballard-Apóstol Mormon, en una conferencia general el 6-Abril,1921).

(13).- A causa de que Lucifer no fue elegido para redimir a la raza humana, se revelo contra el Padre y gran parte de otros ángeles se le sumaron a esa rebelión (Principios del evangelio, p.18). (Leer Isaias 14:12; Ezeq. 28;16-17, para contradecir esta posición).

Conclusion:

    Estas son algunas de las enseñanzas de esta secta religiosa.

ES POSIBLE SER UN CRISTIANO GAY O LESBIANA?

DE: gotQuestion.org?

  "¿No saben que los malvados no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los pervertidos sexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios." (1 Corintios 6:9-10). Hay una tendencia a declarar la homosexualidad como el peor de todos los pecados. Mientras que es innegable, bíblicamente hablando, que la homosexualidad es inmoral y es antinatural (Romanos 1:26-27), en ningún sentido la Biblia describe la homosexualidad como un pecado imperdonable. Ni enseña la Biblia que la homosexualidad es un pecado contra el cual los cristianos nunca tendrán que luchar.

Quizás esta es la frase clave en cuanto a si es posible ser un cristiano gay: “luchar contra.” Es posible para un cristiano luchar con tentaciones homosexuales. Muchos homosexuales que se hacen cristianos tienen luchas en curso con sentimientos y deseos homosexuales. Algunos hombres y mujeres fuertemente heterosexuales han experimentado una "chispa" del interés homosexual en algún punto en sus vidas. Si estos deseos y tentaciones existen, no determina si una persona es un cristiano. La Biblia está clara que ningún cristiano es libre de pecado (1 Juan 1:8,10). Mientras el pecado específico o la tentación varía de un cristiano al otro, todos los cristianos tienen luchas con el pecado, y todos los cristianos a veces fallan en aquellas luchas (1 Corintios 10:13).

Lo que distingue la vida de un cristiano de la vida de un no cristiano es la lucha contra el pecado. La vida cristiana es un proceso progresivo de vencer las “obras de la carne” (Gálatas 5:19-21) y permitir que el Espíritu de Dios produzca el “fruto del Espíritu” (Gálatas 5:22-23). Sí, los cristianos pecan, a veces horriblemente. Tristemente, a veces los cristianos son indistinguibles de los no cristianos. Sin embargo, un cristiano verdadero siempre se arrepentirá, siempre volverá finalmente a Dios, y siempre reanudará la lucha contra el pecado. Pero la Biblia no apoya la idea que una persona que continua e impenitentemente toma parte en el pecado en efecto puede ser un cristiano. En 1 Corintios 6:11 leemos, “Y eso eran algunos de ustedes. Pero ya han sido lavados, ya han sido santificados, ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.”

1 Corintios 6:9-10 pone una lista de pecados que, de ser practicados continuamente, identifican a una persona como no redimida — el no ser un cristiano. A menudo, la homosexualidad es señalada de esta lista. Si una persona lucha con tentaciones homosexuales, se supone que esa persona no es salva. Si una persona realmente toma parte en actos homosexuales, se piensa definitivamente que esa persona no es salva. Sin embargo, las mismas asunciones no se hacen, al menos no con el mismo énfasis, en cuanto a otros pecados en la lista: fornicación (sexo prematrimonial), idolatría, adulterio, robo, codicia, alcoholismo, difamación y engaño. Es inconsecuente, por ejemplo, declarar a los culpables del sexo prematrimonial como “cristianos desobedientes,” y al mismo tiempo declarar a los homosexuales definitivamente no cristianos.

¿Es posible ser un cristiano gay? Si la frase "cristiano gay" se refiere a una persona que lucha contra las tentaciones y deseos homosexuales - sí, un "cristiano gay" es posible. Sin embargo, el calificativo de "cristiano gay" no es adecuado para una persona de estas características, ya que él/ella no quiere ser gay, y lucha contra las tentaciones. Una persona no es un "cristiano gay", sino simplemente un cristiano que lucha con este pecado, al igual que hay cristianos que luchan con la fornicación, la mentira y el robo. Si la frase "cristiano gay" se refiere a una persona que activa, perpetua, e impenitentemente lleva un estilo de vida homosexual - no, no es posible para tal persona realmente ser un cristiano.